El presidente electo Abelardo De La Espriella reafirmó su compromiso con el territorio: “No puedo construir el país desde un escritorio; tengo que recorrerlo, escucharlo y comprenderlo desde la tierra”. Con esta convicción llegó al Vichada, en pleno corazón de la Orinoquía, para conocer de primera mano el enorme potencial de esta región, llamada a convertirse en uno de los principales motores del desarrollo agropecuario nacional.
Allí compartió con productores, empresarios, expertos y líderes del sector, y recorrió proyectos que demuestran que el campo puede ser fuente de prosperidad, empleo digno y seguridad alimentaria para millones de colombianos.
“Más que visitar haciendas, cultivos y emprendimientos ganaderos —señaló—, recorrí una visión de país: una Colombia que vuelve a confiar en su tierra, que aprovecha su inmensa riqueza y entiende que de ella nace el verdadero progreso de la Nación”.
“La Patria Milagro también se siembra”, concluyó.






