La tensión en la FIFA aumenta. Tras una reunión extraordinaria, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) ha rechazado por unanimidad el plan de Gianni Infantino para vender parte del Mundial a inversores privados mediante el proyecto *FIFA Forward Enterprise* (FFE).
Con esta decisión, la Concacaf se suma a la resistencia liderada por la UEFA, poniendo en serio riesgo el liderazgo de Infantino. Según el comunicado oficial, las 41 asociaciones miembro han sido claras: el activo más valioso del fútbol debe seguir perteneciendo a la «familia del fútbol» y no a intereses externos.
**Los puntos clave del conflicto:**
* **El plan de la FIFA:** Infantino pretendía captar capital privado (con una valoración de hasta 20.000 millones de dólares) prometiendo aumentar los fondos que recibe cada federación para el ciclo 2027-2030.
* **Las dudas de la Concacaf:** Las federaciones cuestionaron la falta de transparencia, las prisas en la toma de decisiones y la necesidad real de recurrir a fondos privados, especialmente tras haber tenido el Mundial más rentable de la historia.
* **La exigencia:** La confederación ha pedido un ejercicio de gobernanza más serio y una revisión profunda sobre cómo se están utilizando las propias reservas de la FIFA antes de considerar cualquier otra vía.
La FIFA, por su parte, insiste en que el Mundial no está en venta y defiende que sus planes son para mejorar el desarrollo del fútbol en cada región. Sin embargo, el descontento de las confederaciones sugiere que la batalla por el control del futuro del fútbol apenas comienza.






