El presidente electo Abelardo De La Espriella realizó este jueves su jornada de empalme regional en Cundinamarca, reunido con el gobernador y los alcaldes de los 116 municipios del departamento. Allí dejó claro su postura: “Las elecciones terminaron. Soy el presidente de todos los pueblos de Colombia, sin distinción alguna. No habrá cuentas de cobro por resultados electorales: toda Cundinamarca, sin excepción, tiene presidente conmigo”.
Situó su compromiso en una perspectiva histórica: “Hace 140 años, el último presidente costeño, Rafael Núñez, incurrió en un grave error: el centralismo exacerbado. Yo vengo a corregirlo; mi bandera será la descentralización”. Advirtió que la influencia bogotana ha dejado a muchos municipios cundinamarqueses tan alejados del apoyo nacional como los territorios más remotos del país, a pesar de su proximidad geográfica.
Redefinió el vínculo institucional con los mandatarios locales: “Ustedes no son subalternos míos, son mis compañeros de lucha por Cundinamarca y por Colombia. Gobernadores y alcaldes son el puente más directo con la realidad ciudadana, y por eso estoy aquí para escuchar lo que el territorio necesita”.