El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, protagonizó un emotivo discurso en la conmemoración de los 35 años de la Constitución Política de 1991, un evento que rindió homenaje a diez constituyentes y se convirtió en un llamado a consolidar la autonomía regional prevista en los artículos 306 y 307.
Su intervención, denominada ‘Abrazo Caribe a las 74 almas de la esperanza’, cargada de memoria histórica y visión de futuro, puso en el centro del debate el impacto que tendrá para el desarrollo de los territorios nacionales la aplicación efectiva de estos preceptos constitucionales.
Verano recordó que la Constitución de 1991 nació producto de un contexto de violencia y desesperanza vivido entre la década del 80 y principios del 90 del siglo pasado. En su elaboración participaron 74 constituyentes de diversas orillas políticas, económicas, académicas y sociales, elegidos mediante voto popular, comprometidos con darle al país un nuevo pacto de convivencia.
“Pasamos noches enteras debatiendo, negociando, confrontando ideas, pero jamás con el deseo de destruir al otro, sino con la obsesión de construir un cimiento común. Cedimos, escuchamos, lloramos y reímos. Aquello no fue un simple acuerdo jurídico; fue un pacto de amor y de supervivencia”, destacó el mandatario.
Entre los logros más significativos de aquella Asamblea Nacional Constituyente se destacan la creación de instituciones como la Corte Constitucional, la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo, la consagración de la Acción de Tutela y el reconocimiento de la diversidad étnica y cultural de Colombia.
Sin embargo, el gobernador enfatizó que uno de los mayores legados fue la inclusión de los artículos 306 y 307, que abrieron la puerta a la descentralización y a la posibilidad de que las regiones se constituyan como entidades territoriales autónomas.
“Esta Carta Magna nos dio el mapa, pero a nosotros nos ha tocado abrir la trocha a machete limpio”, expresó Verano, aludiendo a la larga lucha contra el centralismo que ha marcado la agenda política del Caribe y de otras regiones del país.
Recordó que la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (LOOT) de 2011 fue insuficiente para materializar la autonomía, pero que la Ley de Regiones de 2019 representó un avance histórico impulsado desde la Gobernación del Atlántico con la que se empezó a demostrar que las regiones tienen la capacidad de gobernarse mejor y de responder con mayor eficacia a las necesidades de sus habitantes.
Verano destacó hitos recientes que consolidan este proceso, como la creación de la Región Administrativa y de Planificación del Caribe (RAP Caribe) en 2017, que ya cumplió los cinco años exigidos para transformarse en Región como Entidad Territorial (RET).
Igualmente, en mayo de 2025, las Asambleas de siete departamentos del Caribe autorizaron la transición hacia la RET en la denominada ‘Gran Asamblea del Caribe’, respaldo que luego fue avalado por la Comisión de Ordenamiento Territorial (COT) en agosto del mismo año.
Estos pasos, según Verano, son la antesala de un momento decisivo y se relaciona con la organización del referendo previsto para las elecciones territoriales en octubre del 2027, en el que los colombianos decidirán si quieren que el país adopte definitivamente el modelo de Regiones Autónomas.
El impacto de esta transformación subrayó el gobernador, será profundo en el desarrollo nacional. La descentralización permitirá que las decisiones y los recursos se acerquen a las realidades locales, evitando que desde un escritorio en Bogotá se definan políticas para un pescador del Caribe, un campesino del Valle o un habitante del Chocó.
“Con regiones autónomas, cada territorio podrá diseñar estrategias de inversión, infraestructura, educación y salud acordes con sus particularidades, potenciando la equidad y la competitividad. Queremos un modelo que acerque las decisiones y los recursos a las necesidades reales de la gente en el territorio”, sostuvo el mandatario.
RECONOCIMIENTOS Y RETOS
El homenaje a los diez constituyentes presentes en el acto fue también un reconocimiento a la valentía de quienes, hace tres décadas y media, apostaron por la paz y la democracia en medio de la adversidad.
Verano evocó la fuerza de los jóvenes de la Séptima Papeleta y la diversidad de voces que integraron la Asamblea, desde exguerrilleros del M-19 hasta líderes indígenas y afrodescendientes, pasando por empresarios, académicos y representantes de movimientos religiosos.
Esa pluralidad, dijo, fue la semilla de un país más incluyente y descentralizado, y hoy debe ser la inspiración para culminar el proceso iniciado en 1991.
No obstante, el gobernador no ocultó las dificultades que ha enfrentado la agenda. Recordó el Voto Caribe de 2010, en el que 2,5 millones de ciudadanos expresaron su deseo de autonomía, pero que fue desestimado por el centralismo al considerarlo un ejercicio pedagógico sin fuerza vinculante.
También mencionó el proyecto de ley presentado ante el Congreso para dar vida a las regiones autónomas, que fue archivado, pero que sigue siendo parte de la ruta hacia el referendo de 2027. “Nuestro objetivo sigue intacto y quiero que lo sepan hoy, con el orgullo de quien no ha claudicado en sus principios”, aseguró.
El recuento de lo vivido por parte del gobernador Verano se convirtió en un llamado a la unidad nacional. “Así como hace 35 años los constituyentes nos abrazamos para salvar a Colombia de la guerra, hoy convoco a un nuevo abrazo colectivo para salvarla de la exclusión y del olvido”, subrayó.
DESCENTRALIZACIÓN NECESARIA
Eduardo Verano insistió en que la descentralización no es solo un asunto administrativo, sino una herramienta para garantizar derechos, fortalecer la democracia y promover el desarrollo equitativo de los territorios.
“El impacto de los artículos 306 y 307, en este contexto, trasciende lo jurídico. Su aplicación plena significará un cambio estructural en la manera de concebir el Estado colombiano, pasando de un modelo centralista a uno regionalizado, donde las decisiones se toman más cerca de la ciudadanía y donde las regiones tienen voz propia en la construcción del futuro nacional”, manifestó.
Para Verano, este es el camino hacia una Colombia más justa, más eficiente y más conectada con las realidades de su gente.
El evento, cargado de simbolismo, reafirmó la vigencia de la Constitución de 1991 y la necesidad de avanzar hacia la consolidación de las Regiones Autónomas. Con la presencia de los constituyentes homenajeados y de líderes regionales, la conmemoración se convirtió en un espacio de reflexión sobre el pasado y de proyección hacia el futuro.
“Hicimos historia una vez. Hoy, con la misma emoción, con la misma voz activa y el corazón henchido de patria, les digo: ¡hagamos historia de nuevo!”, concluyó Verano, en medio de aplausos.





