Con una masiva asistencia y una puesta en escena llena de color, tradición y talento, el municipio de Polonuevo se consolidó como epicentro cultural del departamento durante la celebración del Día Internacional de la Danza 2026, liderada por la Gobernación del Atlántico, a través de la Secretaría de Cultura y Patrimonio, en alianza con la Alcaldía de Polonuevo.
La Plaza 7 de Agosto latió como un corazón colectivo, donde la danza se adueñó del aire y encendió las emociones. Quince agrupaciones dancísticas del Atlántico, con 300 bailarines en escena, desataron un torrente de talento, energía y pasión, convirtiendo cada instante en un homenaje vivo a la riqueza cultural del Atlántico, en el marco de ‘Colombia danza en Polonuevo, el diamante del Atlántico’.
La adrenalina se apoderó del público desde el primer compás. Cada puesta en escena fue un estallido de movimiento, color y fuerza que estremeció a los asistentes. Los artistas, con entrega total, hicieron vibrar el espacio al ritmo de sus tradiciones, transformando la noche en una celebración inolvidable, donde la identidad del Atlántico no solo danzó con orgullo, sino que dejó una huella viva en la memoria colectiva.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, destacó el impacto de la jornada y el papel de la danza en la identidad de los municipios. “Esta gran celebración ratifica que la danza en el Atlántico está más viva que nunca. Lo que vivimos en Polonuevo fue una muestra del talento, la disciplina y el amor por nuestras tradiciones. Es, además, inspirador ver cómo las nuevas generaciones, gracias a la guía de sus maestros de danza, encuentran en la danza un camino para expresar sus emociones, entregar su corazón y canalizar toda su energía de manera positiva”.
Agregó que la danza se convierte también en un aliado para la salud mental. “Es una fuente de bienestar y felicidad para nuestros niños y jóvenes, quienes crecen en entornos que promueven el arte, la cultura y los valores. Por eso nos llena de satisfacción seguir apoyando estos espacios que fortalecen la identidad cultural y proyectan al departamento hacia escenarios nacionales e internacionales”.
La secretaria de Cultura y Patrimonio del Atlántico, Verónica Cantillo, resaltó el balance positivo del evento. “Polonuevo se convirtió en un punto de encuentro para el talento del Atlántico. Esta celebración no solo visibiliza el trabajo de nuestras agrupaciones, sino que también fortalece los procesos formativos y el tejido cultural en los municipios. Desde la Secretaría continuaremos impulsando la danza como un eje de desarrollo y proyección para nuestros artistas”, dijo
Así el Gobierno de Eduardo Verano reafirma su compromiso con el fortalecimiento de los procesos dancísticos al promover el trabajo colaborativo entre la administración departamental y municipal para seguir impulsando el talento en movimiento y proyectarlo al mundo.
Rosmery Mass de la Rosa, secretaria de Desarrollo Social de Polonuevo, destacó el impacto de la celebración y, en nombre del alcalde Óscar Avilez Oliva, expresó su agradecimiento a la Gobernación del Atlántico por elegir al municipio como escenario de este gran encuentro cultural.
“Para Polonuevo fue un honor ser anfitrión de esta fiesta de la danza. Nuestra plaza se llenó de vida, de ritmo y de esa ‘adrenalina dancística’ que despierta emociones y une corazones. Hoy confirmamos que la cultura es un motor que impulsa el encuentro, fortalece la identidad y proyecta nuestros talentos más allá de las fronteras. Desde el Diamante del Atlántico, Colombia danza y se muestra al mundo”.
300 ARTISTAS EN ESCENA
El enlace del Área de Danza del Atlántico, Armida Meriño, destacó que, como resultado de la convocatoria departamental, nueve agrupaciones hicieron parte de la programación oficial, junto al talento local del municipio anfitrión y un grupo invitado especial, en una muestra que reflejó la diversidad y riqueza cultural del departamento.
Durante la jornada, el público disfrutó de una variada puesta en escena con géneros como cumbia, bullerengue, porro, fandango, puya, danza contemporánea y urbana, en un recorrido por las múltiples identidades del Atlántico.
Desde Baranoa, la Escuela de Artes Semillero de Tradición Cumbión 79, dirigida por Hernán Araújo, presentó una muestra que reivindicó la cumbia como símbolo de identidad del Caribe colombiano. A su turno, la Corporación Cultural y Folclórica SEFORDE de Sabanagrande, bajo la dirección de Moraima Pérez, llevó a escena la tradicional Danza del Ciempiés, evocando la energía festiva de las comunidades ribereñas del río Magdalena.
La tradición también se hizo sentir con el grupo Son de Pajarito de Carreto, de Candelaria, dirigido por Neison Fonseca, que presentó bailes cantaos en una propuesta que integró canto, percusión y danza como expresión viva del patrimonio cultural.
Desde Campo de la Cruz, la Escuela de Danza Son de mi Tierra, liderada por Viviana Angélica De León Palacio, interpretó el seresese, una manifestación afrocolombiana que resalta la memoria y la resistencia cultural a través del movimiento.
La Academia de Danza Fuerza Viva de Soledad, dirigida por Ramón Castiblanco, impactó con su propuesta ‘Guerreros del Jaguar’, una coreografía que fusiona lo ancestral con la energía del mapalé, destacando la conexión con las raíces.
El municipio anfitrión también tuvo un papel protagónico con agrupaciones como Movimiento Artístico Expresiones,
Corporación Folclórica Pasión por la Danza, Comparsa Baila Conmigo, Escuela de Danza Tradiciones de mi Tierra y Fundación Folclórica Tambo, Ritmo y Tradición. A estas se sumaron muestras como el Sanjuanero Huilense de Polonuevo, dirigido por Fabián Escalante, y la agrupación Cumbia de Niñas, bajo la dirección de Aseneth, que evidenciaron el talento local y el arraigo por las tradiciones.
Desde Soledad, la Fundación Estampas Colombianas, dirigida por Isabel Garizábalo, presentó una muestra de merecumbé, destacando la elegancia y el colorido del folclor colombiano.
Con sede en Puerto Colombia, el grupo de danza Expresión, dirigido por Juana Rodríguez, ofreció un ‘Homenaje a Barranquilla’, evocando la esencia festiva de la ciudad a través de ritmos como la champeta y la música antillana. El talento juvenil también se hizo visible con la participación del grupo Pop Polonuevo, que aportó frescura y conexión con nuevas tendencias.
La Fundación Artística Fuego en los Pies de Candelaria, dirigida por Francisco Gómez, presentó una muestra de danza urbana, reflejando la evolución del lenguaje dancístico. En esa misma línea, el Colectivo ContraKuerpo de Malambo, bajo la dirección de Cristian Hernández, llevó a escena un fragmento de ‘Ritual de Caminos’, una propuesta contemporánea que dialoga con lo ancestral.
Como agrupación invitada, la Fundación FANDELCA de Ponedera, dirigida por la maestra Paola Maldonado, presentó ‘Caribe aborigen’, una puesta en escena que recoge tres décadas de trayectoria artística y resalta la riqueza cultural del Caribe colombiano.
En medio de la jornada, se realizó la entrega de certificaciones a directores, maestros homenajeados y consejeros de danza, en reconocimiento a su aporte al fortalecimiento del sector cultural en el departamento.
Los directores de danza coincidieron en destacar el evento como una plataforma para visibilizar talentos y proyectar la danza.
El director del Colectivo ContraKuerpo (Malambo), Cristian Hernández, destacó la organización y la calidad del evento. “La danza representa identidad y evolución; desde nuestro colectivo aportamos a la formación integral de jóvenes, usando el cuerpo como medio de expresión y construcción social. Es una oportunidad de dar a conocer nuestro trabajo, y qué mejor día que el Día Internacional de la Danza”.
La directora de la Fundación Estampas Colombianas (Soledad), Isabel Garizabalo, agradeció a la Gobernación del Atlántico por la oportunidad de participar en la celebración. Destacó que el evento fue una vitrina para mostrar su trabajo y compartir escenario con el talento del departamento. “La danza es formación, disciplina y una herramienta para transformar vidas. Invitamos a personas de todas las edades a vivirla; el único requisito son las ganas de bailar”, expresó.
Para el director del grupo Son de Pajarito, del corregimiento de Carreto (Candelaria), Neyson Fonseca, fue una experiencia muy enriquecedora. “Estos espacios fortalecen los procesos en los municipios y motivan a los niños y jóvenes a seguir creyendo en el arte. Desde nuestra agrupación trabajamos cada día por mantener vivas nuestras tradiciones”, puntualizó.





