Con el firme propósito de proteger la vida materna y perinatal en el departamento, la Gobernación del Atlántico, a través de su Secretaría de Salud, lideró el II Congreso de Atención de Emergencias Obstétricas. El evento, desarrollado en el Centro Inca en Barranquilla, convocó al talento humano asistencial de las Empresas Sociales del Estado (ESE), IPS de mediana y alta complejidad y Entidades Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB) de todo el territorio.
Esta iniciativa surge como respuesta técnica y operativa a los lineamientos del Ministerio de Salud y Protección Social, bajo la Resolución 047 de 2022, que establece acciones obligatorias para cada actor del sector salud en la lucha contra la mortalidad materna, en la que el Atlántico lidera cero muertes maternas en el primer semestre de 2026, el mejor indicador en los últimos quince años.
Durante la jornada, médicos y enfermeros profundizaron en el manejo de las patologías con mayor prevalencia en la gestación, tales como trastornos hipertensivos, sepsis obstétrica, hemorragia postparto y eventos tromboembólicos.

ESTRATEGIA INTEGRAL
El secretario de Salud del Atlántico, Luis Carlos Fajardo Jordán, destacó que este congreso es una pieza clave dentro de una estrategia integral. «Hoy nos encontramos con todos los médicos del departamento realizando el manejo de todas las enfermedades prevalentes que ocasionan las principales causas de muerte maternoperinatal. Esto demuestra que la salud en el Atlántico se transforma y que Atlántico se cuida», precisó.
El funcionario subrayó, además, la importancia de normalizar los criterios de egreso seguro, asegurando que tanto la madre como el niño salgan del hospital con una cita asignada para el control de los ocho días, evitando así muertes maternas tardías.

El ginecobstetra y profesional del programa Hospital Padrino, Eduardo Enrique Otero Melo, enfatizó el carácter prevenible de las complicaciones en la gestación. «El objetivo es que aprendamos a manejar esas complicaciones que se nos presenten durante el embarazo, como son la preeclampsia, el tromboembolismo, los problemas de hemorragia y de infecciones como la sepsis. Estas pueden poner en peligro la vida de la paciente y desencadenar en una muerte gestacional”, precisó.
El especialista recalcó que todas esas complicaciones son prevenibles, porque los equipos de salud pueden intervenir los factores de riesgo desde la preconcepción de la mujer en edad fértil o sino en el primer trimestre de embarazo.
RUTAS DE ATENCIÓN
En el Congreso se destacó la importancia de encaminar la ruta de atención a la población de alto riesgo, ya sea aquella paciente que no está planificando o la que está embarazada pero que no ha asistido a las citas de control prenatal.
Además de aspectos teóricos, se realizaron talleres prácticos sobre tecnologías vitales, como el uso del traje antichoque, el balón hidrostático y la inserción de implantes subdérmicos. Respecto a esto último, Mildred Solano Macías, médico del equipo de Maternidad Segura de la Secretaría, informó que, gracias a alianzas con laboratorios, se entregaron 15 certificaciones al personal para la inserción de estos implantes, fortaleciendo la planificación familiar.
Solano explicó que, como parte de la estrategia de seguimiento y mejoramiento continuo de la atención materna, el departamento realiza evaluaciones trimestrales a las 22 secretarías de salud municipales, las 14 Entidades Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB), las 18 Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), las 22 Empresas Sociales del Estado (ESE) u hospitales públicos y a las 12 IPS de mediana y alta complejidad que operan en el territorio. Estas evaluaciones permiten medir la adherencia a la Ruta Integral de Atención Materno Perinatal (RIAMP) mediante la aplicación del instrumento ISABEL, una herramienta del Ministerio de Salud y Protección Social que evalúa la calidad y la seguridad de la atención brindada a las gestantes.
FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES
Desde la perspectiva de los asistentes, el médico de urgencias de la ESE Hospital de Candelaria, Cristian Fonseca, calificó la experiencia como enriquecedora para el personal de primer nivel. «Aquí fortalecemos y apropiamos conceptos que nos ayudan a manejar adecuadamente a las pacientes obstétricas e inclusive a los neonatos. Nos brinda la oportunidad de trabajar como equipo para realizar un manejo más óptimo y oportuno», expresó.
La jornada concluyó con un llamado a la captación temprana de las gestantes. El ingreso oportuno al control prenatal permite identificar riesgos desde el primer trimestre y activar las rutas de atención necesarias para garantizar que cada embarazo en el Atlántico llegue a feliz término.






