El senador electo, Camilo Torres, ha señalado que el Fenómeno del Niño ha dejado de ser una mera alerta climática; en el Caribe colombiano, se ha transformado en una situación permanente. En medio de estas altas temperaturas, la falta de energía eléctrica no solo es un inconveniente, sino un riesgo serio para la salud y el bienestar de la población. ¿Es necesario seguir comprobando esta realidad en municipios como Galapa para que se tomen medidas efectivas?
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La empresa Air-e tiene la responsabilidad de comunicar de manera clara a la comunidad sobre los racionamientos: informar los horarios establecidos, los sectores afectados y, lo más crucial, las soluciones definitivas que se implementarán. No es aceptable normalizar una situación en la que familias, colegios, comercios e industrias pasan horas prolongadas a oscuras, como si esa fuera la única forma de mantener una red eléctrica que claramente está al límite.
Mientras el país invierte miles de millones de pesos en generación de energía y promueve una transición energética, la realidad en Galapa es muy diferente: la única transición que experimentan sus habitantes es pasar de tener luz a estar sumidos en la oscuridad.
Por ello, hago un llamado urgente al Ministerio de Minas y Energía, a la Superservicios y a la CREG: los habitantes de Galapa exigen respuestas inmediatas sobre estos cortes. Se necesita un plan concreto, con acciones y plazos definidos, que obligue a la empresa Air-e a cumplir con su deber de ofrecer un servicio digno, confiable y de calidad. Esta situación no puede esperar más.





