Durante la marcha del Día Internacional del Trabajo en Medellín, el presidente Gustavo Petro reiteró su propuesta de convocar una Asamblea Nacional Constituyente, utilizando el escenario para reforzar su agenda política. El mandatario afirmó que fue elegido para «hacer realidad el Estado social de derecho que proclama la Asamblea Constituyente» y que el país se ha «separado de ese mandato de 1991».
 
Petro arremetió contra el Congreso de la República, acusándolos de «trampa» por bloquear la consulta popular promovida por su Gobierno. Según él, en el Senado se impidieron votaciones para evitar su convocatoria.
 
El presidente anunció el inicio de la recolección de firmas para impulsar la Constituyente, con una meta de cinco millones de apoyos ciudadanos. Destacó que la financiación de esta iniciativa provendrá exclusivamente de aportes populares, sin participación de grandes empresarios o banqueros.
 
Explicó que dirigentes sociales y étnicos están liderando la recolección, y convocó a la ciudadanía a organizar comités en todo el país. Invitó a descargar los formularios oficiales, recolectar firmas en barrios, trabajos y estudios, y presentarlas ante el Congreso. La meta es entregar estas firmas el 20 de julio, fecha de instalación del nuevo Congreso, para que esa corporación decida si acoge el mandato popular.
 
Petro incluso proyectó que el próximo gobierno tendría la obligación de promulgar la convocatoria si se cumplen los requisitos, y anticipó nuevas movilizaciones en las calles para respaldar la iniciativa.
 
El mandatario aclaró que no se busca reemplazar la Constitución de 1991, sino añadirle dos capítulos. Uno se enfocaría en garantizar efectivamente los derechos fundamentales como trabajo, salud, pensión y acceso a la tierra. El otro buscaría reformar el sistema político para combatir la corrupción, endurecer sanciones contra estas prácticas, eliminar el clientelismo y fortalecer la democracia.
 
También mencionó la necesidad de avanzar en transformaciones como la reforma a la minería y propuso que el Banco de la República compre el oro para enfrentar economías ilegales.