La Alcaldía de Barranquilla encendió las alarmas mediante sus canales oficiales al reportar anomalías en el color y olor de las aguas del río Magdalena. Tras el aviso, se realizó una inspección técnica inmediata en un colector de la empresa Triple A situado entre la carrera 49 y la Vía 40 para determinar el origen de esta posible contaminación.
Hernán García, representante de Barranquilla Verde, confirmó que el organismo ambiental ha intensificado las auditorías a las industrias que operan en la jurisdicción. El objetivo primordial de estas inspecciones es verificar que los vertimientos cumplan con la normativa vigente y no pongan en riesgo el equilibrio ecológico de la zona.
Desde la empresa Triple A, Ernesto Kobo explicó que se están analizando las descargas que llegan al sistema de alcantarillado público. El coordinador enfatizó que cualquier alteración en estas redes termina afectando directamente la salud del río, lo que representa una amenaza latente para el ecosistema y los habitantes de la ciudad.
El trabajo articulado entre ambas instituciones busca dar con los infractores específicos que están realizando vertimientos por fuera de la ley. Mientras Triple A aporta la información técnica y operativa, Barranquilla Verde ejerce su autoridad para imponer las sanciones correspondientes a quienes vulneren las normas ambientales.
Finalmente, las autoridades reafirmaron que la protección del recurso hídrico es una prioridad absoluta para la administración actual. Con este frente común, se espera no solo sancionar a los responsables, sino también prevenir futuros incidentes que comprometan la calidad del agua y la seguridad ambiental de Barranquilla.








