“Es importante que quede el testimonio de las experiencias, independientemente si fueron buenas o malas, de tal manera que el próximo gobierno pueda retomar estas lecciones, no repetir los errores y profundizar los éxitos».

Esta fue la reflexión del presidente Gustavo Petro al intervenir en la presentación del libro ‘Diario de una transición histórica’, escrito por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y presentado en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá – Filbo 2026.

La moderadora del conversatorio, Raquel Seur, subsecretaria para América Latina del gobierno mexicano, preguntó al mandatario colombiano qué experiencias dejan los libros de la presidente Sheinbaum y el suyo, ‘Una vida, muchas vidas’.

“Aquí queda para las nuevas generaciones un testimonio de cómo se gana el gobierno, no el poder, que es diferente, como nos ha pasado en Colombia, donde el programa votado por el pueblo no se realiza, y no es un problema jurídico sino de resistencia de quienes siempre han dominado el Congreso, el poder judicial, entonces tratan de detener un proceso de transformación», aseguró.

El presidente Petro agregó que hoy América Latina se ha convertido en un faro para Europa y África, incluso para Estados Unidos, donde dijo hay “sociedades desesperanzadas, los pueblos salen a las calles, porque la humanidad está viviendo bajo misiles y obscuridad».

El jefe de Estado se refirió a la influencia de su trayectoria política plasmada en su libro para llegar a la Alcaldía de Bogotá y ahora a la Presidencia de la República.

“Más que partidos políticos, eran movimientos sociales, era poner en manos del pueblo una campaña y entender qué pascó con los pueblos afros, qué pasó con los dueños de minas, qué pasó con los dueños, de esclavos, etc. Esa especie de collage hace de Colombia un país especial para interpretar la diversidad que somos y saber comunicar en medio de esa diversidad. Eso nos dio la victoria política», aseguró, al referirse al movimiento constituyente de 1991, la Alcaldía y ahora la Presidencia.

​Segunda ​​oleada progresista
El mandatario también fue consultado sobre el papel de los gobiernos progresistas de América Latina. Al respecto, explicó que el primer movimiento progresista del continente nació con el golpe de Estado en Chile (1973) que después se extendió durante 30 años con las “dictaduras criminales», pero dijo que después llegó “la primavera latinoamericana».

“Esa primera ola progresista intenta perpetuarse en el poder per sé, imitando un poco lo que había hecho a izquierda clásica en Europa. Eso no funciona. El paso por el poder tiene que ser rápido, si no el poder se degrada, lleva al crimen, incluso al genocidio, al autoritarismo. Nuestra tarea, como segundo progresismo, es cambiar la economía fósil, la desconcentración del poder y no ejercer poderes autoritarios. El mensaje latinoamericano es: las transformaciones más importantes pueden lograrse sin que las figuras representativas permanezcan en el poder», reiteró.

​Presenci​a de la mujer en espacios de poder
El presidente Petro destacó el triunfo electoral de su homóloga mexicana, pero explicó la importancia de la mujer en los escenarios públicos de poder.

“En Colombia, por ejemplo, se garantiza una cuota legal femenina, pero en el Congreso no se cumple del todo, dependiendo de cómo se presenten un partido político a las elecciones. Eso debería cambiar, debería ser para todos. El otro espacio es el de la sociedad m​isma: la mujer debe tener poder sin jerarquía, en una base mucho más democrática, que implica una presencia más clave en todas las decisiones de la sociedad».

El mandatario colombiano destacó, por último, que tanto su Gobierno como el de la presidenta Sheinbaum “son los únicos dos movimientos en América Latina que mejor pregonan las ideas ambientales estas ideas», concluyó.