El proceso de elección del rector de la Universidad Autónoma del Caribe para el período 2026-2030 ha entrado en una fase de alta tensión jurídica. Javier Manjarrés Ramos Ramos, representante de los egresados ante el Consejo Superior, ha presentado una recusación formal contra los consejeros Jairo Parada, Eduardo Bermúdez y Abdón Sierra, argumentando una presunta falta de imparcialidad y una vulneración del principio de buena fe.

El proceso electoral comenzó el 2 de febrero, con Eduardo Arteta como secretario general y Jorge Enrique Senior Martínez como rector, designados bajo una medida de vigilancia especial del Ministerio de Educación Nacional. Manjarrés sostiene que ambos funcionarios participaron activamente en la estructuración del cronograma electoral antes de manifestar su intención de renunciar para postularse como candidatos. Para él, el conflicto de interés es “preexistente, estructural y objetivo”, ya que surgió desde el inicio del proceso en el que ahora desean participar.

La acusación principal contra Parada, Bermúdez y Sierra es que, a pesar de conocer estas circunstancias, promovieron activamente las postulaciones de Arteta y Senior Martínez. Manjarrés enfatiza que este comportamiento no es neutral, sino una intervención consciente que compromete la legalidad del proceso electoral. En particular, se señala a Abdón Sierra, cuya trayectoria judicial debería haberle otorgado una comprensión clara del conflicto y sus efectos en la validez del procedimiento.

El documento de recusación advierte que la Universidad se encuentra bajo vigilancia del Ministerio de Educación, lo que requiere un nivel elevado de transparencia y neutralidad. Se argumenta que basarse en los artículos 209 y 83 de la Constitución es fundamental para asegurar la moralidad y la buena fe en la función administrativa. Manjarrés alerta que, si los consejeros recusados continúan participando, el proceso electoral podría enfrentar nulidades por vicios en la formación de la voluntad del órgano colegiado.

Ante la gravedad de la situación, el representante de los egresados ha solicitado formalmente que se declare fundada la recusación contra los tres consejeros. También pide que se les excluya de cualquier deliberación y votación relacionada con las candidaturas de Arteta y Senior Martínez, y que se suspendan las decisiones vinculadas a estas postulaciones hasta que se resuelva el conflicto. Esta actuación busca proteger la integridad institucional y preservar la validez del proceso electoral en un momento crítico para la estabilidad de la universidad.