Christian Daes, empresario y CEO de Tecnoglass, ha expresado su perspectiva sobre el reciente aumento del salario mínimo decretado por el presidente Gustavo Petro para 2026. Según Daes, los mejores salarios no son un problema, sino parte de la solución. En su opinión, cuando los trabajadores reciben ingresos dignos, se fortalece el consumo y la economía se dinamiza.
El empresario argumenta que una población con mayor poder adquisitivo tiende a comprar más, lo que impulsa el comercio y la producción, beneficiando así a las empresas. Para él, pagar salarios más altos no debe considerarse una carga, sino una inversión en estabilidad económica y crecimiento.
Daes también ha resaltado la necesidad de empleos formales y bien remunerados que sostengan a las familias y reduzcan la desigualdad. En este contexto, el salario se transforma de un simple costo a un motor de desarrollo.
En medio del debate sobre el aumento del salario mínimo y el costo de vida, sus palabras reavivan una discusión crucial: ¿puede una economía realmente crecer si la mayoría de su población apenas sobrevive? El mensaje es claro: sin salarios dignos, no hay un consumo robusto, y sin consumo, no hay crecimiento sostenible.








