La Registraduría Nacional del Estado Civil puso en marcha un plan de acción para garantizar el derecho a la identificación y facilitar los trámites de registro civil a las personas damnificadas por el sismo del 10 de agosto, especialmente a quienes perdieron sus documentos. Las acciones se extienden por los departamentos de Valle del Cauca, Chocó, Risaralda, Caldas y Quindío.
 
Despliegue de servicios móviles
 
– Risaralda: Se instaló una unidad móvil de la Unidad de Atención a Personas en Condición de Vulnerabilidad frente al Hospital San Jorge de Pereira.

– Valle del Cauca: Cuatro estaciones móviles con antenas satelitales operan en Sevilla, Roldanillo, El Cairo y El Águila. En Cali, se realizarán jornadas de identificación el jueves 20 y viernes 21 de agosto en los albergues habilitados.

– Chocó: Estaciones móviles atenderán en Quibdó el jueves 20 y viernes 21 de agosto. Posteriormente se extenderán a Alto Baudó, Nóvita, Medio Baudó, Bajo Baudó, Litoral del San Juan, Istmina, Condoto, Medio San Juan y Tadó.

– Caldas y Quindío: Los trámites se realizan en modalidad de exoneración por condición de víctima de catástrofe, sin costo para los afectados.
 
Todos los servicios de registro civil e identificación son gratuitos para las personas directamente afectadas, eliminando barreras para el ejercicio de su derecho a la identidad.
 
 Medidas excepcionales para inscripción de defunciones
 
Se adoptó una disposición transitoria para los fallecimientos ocurridos entre el 7 y el 21 de agosto de 2026 en los cinco departamentos declarados en emergencia:
 
– Las inscripciones que no se realicen dentro del plazo legal de dos días no se considerarán extemporáneas.
– No se exigirá la orden del Inspector de Policía para realizar el registro civil de defunción.
 
La medida busca agilizar el trámite y reducir obstáculos administrativos en medio de la contingencia.
 
La Registraduría reafirma su compromiso de mantener la capacidad institucional en los territorios afectados y proteger el derecho fundamental a la identificación, un requisito indispensable para la recuperación de las personas, las familias y las comunidades.