El presidente Abelardo De La Espriella se trasladó a Manizales, donde expresó su solidaridad con las familias de las cinco personas fallecidas y reconoció el manejo diligente y profesional del alcalde y del gobernador de Caldas ante la tragedia. Rindió además un homenaje a los soldados, policías, socorristas, bomberos y voluntarios de la Defensa Civil y Cruz Roja, cuyo esfuerzo permitió salvar numerosas vidas.
 
Según el reporte oficial, en Manizales se registran 5 personas fallecidas, 112 heridas y 142 albergadas. Afortunadamente no hay personas atrapadas bajo escombros en el departamento. Se contabilizan cerca de 2.000 damnificados, 2.970 viviendas con daños estructurales y 24 colegios en estado crítico. En Riosucio y Viterbo se registran también los daños más graves en vivienda. El presidente expresó su profundo pesar por los daños en la Catedral de Manizales, ícono nacional, y ordenó a la ministra de Cultura emprender su recuperación integral.
 
Ante la situación, el Gobierno Nacional activó de inmediato un subsidio de arriendo que beneficiará a cerca de 1.150 familias de Manizales que perdieron su vivienda, y se extenderá al resto del departamento. La prioridad es garantizar un techo digno a las familias mientras se avanza en la reconstrucción de sus hogares.
 
La primera dama anunció además la llegada de ayuda humanitaria desde mañana: kits de alimentación, aseo, cocina, ropa de cama y agua para los albergues y comunidades afectadas. “Díganos qué necesitan y se los haremos llegar sin demora”, indicó. Como respaldo adicional, el presidente anunció que el Gobierno asumirá el pago de los servicios públicos de los afectados en todo el departamento por un periodo de tres meses.
 
“Los colombianos estamos hechos para resurgir de la adversidad. El Gobierno Nacional no los dejará solos: aquí estaremos con ustedes hasta que todo esté reconstruido y recuperado”, concluyó el mandatario, reafirmando el compromiso del Estado con el pueblo de Caldas.