El concejal Edgardo Acuña expresó su satisfacción tras el debate de control político realizado a las dependencias distritales, en el que se puso sobre la mesa la crítica situación del Arroyo de la Muerte. Advirtió que entre 14 y 20 metros de su canalización se derrumbaron, dejando viviendas a solo 80 centímetros del borde en riesgo inminente de colapso.
 
“Nuestra prioridad es prevenir: no podemos esperar a tener cosas que lamentar poniendo en peligro vidas humanas”, señaló el cabildante. También denunció el vertimiento de presuntos desechos tóxicos —provenientes de una fábrica aledaña— que ha generado afectaciones de salud en la comunidad, como dolores de cabeza, diarrea y vómitos.
 
Por ello solicitó intervención urgente a la secretaria de Salud, Estefanía Araújo, y a Barranquilla Verde, entidad responsable de la gestión ambiental, para que tomen medidas inmediatas.
 
El secretario de Infraestructura se comprometió formalmente a atender la zona afectada, incluyendo la reparación del tramo derrumbado y la revisión del puente ubicado en la carrera 10 con calle 90.
 
“Logramos que la administración se apersone del problema y actúe con prontitud: es un triunfo del Concejo y una respuesta justa para una comunidad que ha soportado demasiado tiempo estas anomalías”, concluyó Acuña.