El concejal de Barranquilla, Andrés Ballesteros, radicó una proposición de control político para revisar las inversiones realizadas y el estado actual del Jardín Botánico. Tras una primera sesión descentralizada y una visita técnica complementaria, advirtió que las problemáticas son mucho más graves de lo que se observó inicialmente.
“Los puentes, senderos y adecuaciones estructurales están deteriorados; la zona que debería ser de vegetación cuidada parece un desierto, y el arroyo y manantiales que cruzan el recinto están contaminados, con basura y animales muertos —denunció—. Es lamentable: es un espacio que recibe recursos importantes, pero luce totalmente abandonado, sin vigilancia ni mantenimiento adecuado”.
También alertó sobre el riesgo inminente que corre una familia que habita cerca del cauce: “Se puede producir una tragedia por desatención; la Secretaría de Gestión Social debe intervenir para garantizarles condiciones dignas de vida”.
Las autoridades citadas para explicar la situación son el secretario de Planeación, la ADI, Gestión Social, la Policía Nacional, la empresa Triple A y el consorcio encargado. El objetivo es definir la intervención integral que devuelva al Jardín Botánico su función natural, educativa y turística para Barranquilla.






