Las tensiones internas en el Centro Democrático se agudizaron tras la cumbre convocada por el expresidente Álvaro Uribe en Antioquia, donde se reunieron congresistas y dirigentes para definir la estrategia legislativa, la posición frente al nuevo gobierno y las elecciones regionales de 2027. Allí, las declaraciones de la exsenadora Paloma Valencia generaron fuerte rechazo entre figuras del partido.
 
“Este no es un partido de derecha. Quien crea que es el partido de Hayek y de libertades económicas donde el Estado se cruza de brazos mientras hay gente que pasa hambre, está equivocado”, afirmó Valencia. Sus palabras fueron respondidas de inmediato por María Fernanda Cabal, quien lleva 15 años en la colectividad: “Defendí la libertad, la familia, la propiedad privada y la iniciativa empresarial —creí que eran nuestras banderas. Decir que no somos de derecha revela una catástrofe ideológica: si renunciamos a nuestra identidad, solo queda burocracia”. Cabal, que ya tramita su salida para crear su propio movimiento, agregó: “No necesitamos parecernos a los rivales para ganar; debemos representar sin vergüenza a los millones de colombianos de derecha”.
 
El representante Daniel Briceño —el más votado en las últimas elecciones legislativas— también criticó la postura: “La fórmula de negar la derecha y virar al centro ya fracasó”. Ya durante la campaña presidencial se había desmarcado de Valencia y de su fórmula vicepresidencial.
 
Otras voces marcaron posiciones: el senador Andrés Forero, fundador del partido, señaló que admira a Hayek y Smith, y que la preocupación por los pobres no es exclusiva de la izquierda; Tomás Uribe citó la postura libertaria de Milei para diferenciarse de ambos extremos.
 
Paloma Valencia aclaró su mensaje: “Que no nos definamos por etiquetas de derecha o izquierda no significa ser centro ni izquierda. Creemos en la seguridad como base del desarrollo, libertad económica, Estado austero y disciplina para resolver problemas sociales”. En el ambiente político se maneja también la posibilidad de la conformación de un nuevo partido en el sector de la derecha.