El director de Carnaval S.A.S, Juan Ospino Acuña, expresó profunda satisfacción tras recibir la Orden de Barlovento en Grado de Gran Caballero, distinción aprobada por la Asamblea Departamental del Atlántico a iniciativa del diputado Carlos Rojano Llinás. “No esperaba este honor: veníamos de acompañar al alcalde Alejandro Char en la histórica certificación de sostenibilidad de Barranquilla y me disponía a descansar cuando me llamó Carlos —contó—; no podría haber sido otro su proponente, llevamos más de 40 años de amistad, desde que yo era niño y él lideraba en la Universidad del Atlántico”.
 
Reconoció que, más allá de diferencias políticas, los dos han compartido siempre el propósito de construir una sociedad mejor. Recordó la huella de Ligia Saumet y su lucha hace cuatro décadas por servicios públicos iguales para todos: “Ella nos enseñó a no sembrar rencores ni divisiones, sino a tejer resiliencia y reparar el tejido social; eso es lo que hemos intentado hacer toda la vida”.
 
Destacó la contribución histórica de la Asamblea del Atlántico: creó los primeros 38 colegios públicos de la región, respaldó la creación de la Universidad Distrital, aprobó la estampilla pro‑hospitales que transformó la infraestructura sanitaria, apoyó la intervención de arroyos, el Gran Malecón, los Juegos Centroamericanos y las políticas de seguridad. “Esta corporación ha estado presente en cada paso importante para nuestro departamento”, subrayó.
 
Vinculó su reconocimiento al trabajo colectivo: “Esto también pertenece al Rombo Normalista —primera escuela sostenible de la ciudad—, a la Escuela Distrital de Arte, al Carnaval y a nuestras Casas de Cultura, que también apuestan por el desarrollo sostenible”.
 
Cerró con sentimiento de gratitud: “Gracias a Dios, a mi familia, a quienes me acompañan y a esta Asamblea. Seguimos poniendo alma, vida y corazón al servicio de Barranquilla y del Atlántico”.