Barranquilla alcanza uno de los principales estándares internacionales en sostenibilidad urbana. La ciudad recibe la certificación LEED for Cities Gold, convirtiéndose en la primera de Colombia y de Latinoamérica con más de un millón de habitantes en obtener este reconocimiento, un logro que valida el modelo de desarrollo que ha impulsado para crecer con más espacio público, recuperación ambiental, movilidad, resiliencia e inversión, mejorando la calidad de vida de los barranquilleros.

El sistema LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), del Consejo de Construcción Ecológica de Estados Unidos -USGBC-, revisa, acredita, y valida el desempeño integral de la ciudad con base en indicadores internacionales verificables de desarrollo urbano sostenible.

Para el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, esta distinción reconoce la visión de ciudad que entiende la sostenibilidad como política pública de largo plazo, integrando el desarrollo urbano, el crecimiento económico y la protección del medioambiente para mejorar la calidad de vida de la gente:

“Este reconocimiento internacional acredita a nuestra ciudad como referente por su desarrollo urbano moderno bajo estándares ambientales de talla mundial. La certificación LEED for Cities en la categoría Gold, ha evaluado nuestra calidad del aire, energía, agua, resiliencia climática, espacios públicos y calidad de vida. Obtener nivel Gold nos ubica entre las ciudades con mejor desempeño sostenible a nivel internacional y fortalece nuestra capacidad para atraer inversión, cooperación y proyectos que sigan transformando a Barranquilla y llevándola a otro nivel”, afirmó el alcalde Char.

La entrega oficial de este certificado para Barranquilla ocurre en el marco de Construverde 2026 en Bogotá, un evento sobre construcción sostenible y uno de los escenarios más importantes de América Latina para el intercambio de experiencias entre gobiernos, banca multilateral, sector privado y expertos internacionales.

La distinción otorgada por Green Business Certification Inc. (GBCI), la principal organización global que ofrece certificación de proyectos y acreditación profesional para estándares de construcción sostenible y desempeño ambiental, Barranquilla sigue consolidándose como referente internacional de transformación urbana y sostenibilidad.

Barranquilla también llevó una muestra de su Carnaval, que contó con la participación de 36 hacedores que hacen parte del Sistema de Formación Artística de la EDA y Casas de Cultura de la Alcaldía de Barranquilla y de la comparsa de Carnaval Rumbón Normalista, como un recorrido por las diversas manifestaciones patrimoniales de la fiesta, como la cumbia, el congo, garabato y son de negro.

Develación del símbolo de sostenibilidad y conversatorio en Barranquilla

La agenda que empezó en Bogotá continúa y cierra en Barranquilla con la develación de un símbolo que la identifica como la única ciudad sostenible de Suramérica, este viernes 31 de julio.

Una misión de delegaciones nacionales e internacionales de más de 30 entidades, conocerá el Ecoparque ciénaga de Mallorquín, la playa urbana de Puerto Mocho y el Gran Malecón, tres de los proyectos emblemáticos que muestran la apuesta de Barranquilla por integrar la restauración ecológica, aprovechamiento del espacio público, turismo sostenible y la adaptación al cambio climático como pilares de su modelo de desarrollo urbano sostenible.

Asimismo, se realizará un conversatorio como espacio de intercambio de experiencias de las herramientas que la certificación LEED for cities para fortalecer la gobernanza urbana, promover la toma de decisiones basadas en datos, crear soluciones basadas en la naturaleza y acelerar la transformación sostenible de ciudades.

Finalmente, la delegación internacional conocerá el proyecto – único en Colombia por su financiación con recursos propios – de comunidades energéticas ubicado en el barrio Las Gardenias, para beneficiar a más de 700 familias vulnerables con la autogeneración de energía, como iniciativa que demuestran cómo la transición energética y la agricultura urbana pueden generar beneficios ambientales, sociales y económicos, promoviendo el acceso a energías limpias, participación comunitaria y desarrollo local sostenible.