En rueda de prensa, el diputado del Atlántico Carlos Rojano Llinás solicitó formalmente al presidente electo Abelardo De La Espriella convocar cuanto antes el empalme territorial con el departamento, que aún no se ha realizado, y fijar la inseguridad como el tema prioritario y central de ese encuentro.
Señaló que los esfuerzos locales han resultado insuficientes: “Hemos invertido, entregado estaciones, vehículos y equipos, pero la criminalidad sigue creciendo. Esto excede la capacidad de alcaldes y gobernadores; requiere la presencia decidida del Estado Nacional y la ofensiva más grande de la Fuerza Pública para someter a los grupos delincuenciales”. Respaldo plenamente la postura del mandatario electo: “Se someten a la justicia o son dados de baja. La política de Paz Total fracasó; la paz no se construye cediendo ante quienes amedrentan y matan”.
Advirtió sobre el deterioro crítico en todo el territorio: “Barranquilla, Sabanagrande, Sabanalarga, Piojó y demás municipios se sienten tomados. Puerto Colombia paralizado por amenazas; ya no hay códigos, hay crímenes contra familias y niños. Queremos volver a sentarnos tranquilos en la puerta, quitar las rejas, caminar sin miedo”. Recalcó que la anunciada sede alterna del Gobierno en Barranquilla debe ir acompañada de orden: “Si no hay seguridad, no sirven puentes, vías ni parques: se los adueñan los delincuentes. La seguridad es la base indispensable para el desarrollo y la inversión”.
Concluyó insistiendo en una acción conjunta: “No más llamados aislados. Que se reúna el presidente con el gobernador y los alcaldes, y definamos cómo recuperamos la tranquilidad que merecemos todos los atlanticenses”.