El equipo de seguridad del presidente electo Abelardo De La Espriella recibió en las últimas horas información de inteligencia que advierte sobre un posible plan criminal para atentar contra su vida durante el desarrollo de la agenda de empalmes regionales.
Según los reportes conocidos por las autoridades, estructuras del ELN y disidencias de las FARC habrían ofrecido hasta 3.000 millones de pesos a cambio de ejecutar el ataque. La alerta también incluye riesgos de infiltración en ruedas de prensa y actos públicos —especialmente aquellos con presencia de niños y adultos mayores— para aprovechar estos escenarios y materializar la acción violenta.
El presidente electo ha decidido no suspender su agenda ni el proceso de empalme territorial, al considerar que el país no puede ceder ante amenazas que buscan imponer miedo mediante la violencia. No obstante, se implementarán controles de seguridad extraordinarios para proteger tanto a los asistentes como a los integrantes de su equipo.
Se solicita a las autoridades competentes adelantar de manera urgente las investigaciones necesarias para establecer el origen de esta amenaza, identificar a quienes resulten responsables y neutralizar cualquier riesgo contra el presidente electo o la población civil.
Colombia tiene derecho a vivir en democracia: ninguna organización criminal podrá impedir que el Gobierno elegido por la ciudadanía ejerza sus funciones.






