De la elección de Gustavo Petro, también se dijo que había sido espuria.
Que se habían recibido dineros desde Venezuela, «triangulados» (otros dijeron que «lavados») a través de la Empresa Monómeros Venezolanos con sede en Barranquilla…
Que se habían usado Fondos Sindicales a título de donación (otros dijeron que había sido un «préstamo»).
No faltó quien afirmara que recursos de particulares, en exceso, se recibieron en especie, se usaron, y no se declararon aunque todos vieron los condumios, las plazas llenadas y varias decenas de vuelos.
En fin, luego de 4 años, todavía es hora en que tales investigaciones, continúan y tienen encartados al Gerente de la Campaña Presidencial, hoy Presidente de Ecopetrol, a su pareja y a los bienes ostentosos adquiridos por ellos a menor precio contrariando, entonces y ahora, la Ley…
Un mismo guión, un mismo ritual, ¿unos mismos resultados?
Es posible que no.
Sobre todo por la narrativa que el Presidente Petro promociona al introducir en el Discurso Oficial la «noción» de *Poder Popular*. Tal «poder» puede entiquecer el nuevo libreto con «piezas gaitanistas», como » *La Marcha del Silencio*» para tomarse Bogotá. Cosa que se ha ensayado varias veces en los últimos cinco años con *La Guardia Cimarrona* y *La Minga Indígena* , instituciones que ostentan la personería organizada de» *Los Nadies* «.
Hasta las minorías del Congreso pudieran ensayar nueva versiones del rifirrafe entre » *La Asamblea Espuria* » y la de » *Tinta Azul* » del año de 1905 que, en el Departamento del Atlántico, abrieron dos Sedes, dos Juntas Directivas y dos Corporaciones, disputándose la «Legitimidad» usando la judicialización como recurso político.
La una liderada por los Liberales de Sabanalarga en oposición al Presidente Rafael Reyes y, la otra, por los Conservadores de Barranquilla a cobijo del Gobierno Nacional.
Lo dramático de esta tensión del 2026, será que una y otra corporaciones posesionen a dos Presidentes como lo ha sugerido, en forma velada, el Presidente Petro al sentenciar: » *el Presidente Legítimo es Cepeda* » cuidándose, para no incurrir en un comportamiento sedicioso, en lo de » *ilegítimo* » que no » *ilegal* » de la elección de Abelardo De La Espriella.
Puedieran incorporar elementos » *trumpistas* » como lo fue «sugerir el Presidente» que se ocuparan espacios institucionales en forma violenta con ocasión del reconocimiento de la elección de Biden por parte del Congreso Americano.
Puedieran tomar formas versallescas como las del Baile de Gala ofrecido en los tiempos de Alberto Lleras Camargo en El Palacio de San Carlos, cuando entregó el Poder de La Revolución en Marcha a la Derecha Extrema en manos de Laureano Gómez Castro, en la persona de su «máscarón de proa» Mariano Ospina Pérez y su consorte Doña Bertha Hernández.
Lógicamente, que otros serían los invitados, otra la finalidad, otros los músicos, los aires musicales y el código de vestimenta para asistir al sarao presidencial.
Pueden, eventualmente, actualizarse en Agosto una ocupación progresiva y organizada como el » *ritual navideño* » de una «Cena» en el Palacio de Nariño con *habitantes en situación de calle* para » *devolver el poder del Pueblo* «.
Lo harían para que sean ellos, » *el Pueblo»* ocupante del Palacio Presidencial, quienes lo entreguen al nuevo Presidente. Por supuesto, dan por descontado que De La Espriella, verá aquello como un «gesto desobligante» y que no se hicie presente allí, sino que lo haga, como lo ha anunciado, » *en una guarnición militar* «.
De esa manera, conseguirían imponer la narrativa de que al poder llega un *»gobierno militarista, clasista y antipopular».*
O, también pueden convertir el Palacio de Nariño en el símbolo que reemplace la Espada de Bolívar en la exultante posesión de Petro en medio de la tensa «entrega del poder por parte de Iván Duque»….
De La Espriella, ¿dará las órdenes que dió Petro recien posesionado?: «Oficiales de La Patria. Traigan a esta Plaza el Solio del Libertador» y estos se.presenten con una «Silla Gestatoria» que haría palidecer de envidia al propio Pio XII
Para evitar incurrir en expresas prohibiciones Constitucionales respecto de una Sede Alterna de Gobierno, al igual que en tiempos de Rafael Reyes II que resolvió el Problema con la figura del Vicepresidente actuando desde Bogotá, ¿tendremos ahora una toma y ejercicio del Gobierno, en y desde La Casa de Huéspedes Ilustres de Cartagena de Indias?
Sabemos que Decretos y Actos Administrativos, expedidos fuera de Casa de Nariño o Casa de Huéspedes Ilustres o del FAC 001 en movimiento, estarían viciados de nulidad.
Vale la pena estudiar los antecedentes del » *Barranquillazo* » y, antes de aquello, lo que tuvo que inventarse Simón Bolívar para ocultar lo que verdaderamente ocurrió en el Lar Familiar de San Mateo, si hay que creerle a Peru De La Croix.
Los Presidentes saliente y entrante deben entender que la cosa no está para jugar con candela.





