El presidente Gustavo Petro publicó un extenso mensaje de despedida en su cuenta de la red social X, en el que expresa su tranquilidad mientras comparte una fotografía tomada en algún lugar de Bogotá, donde analiza documentos y pruebas sobre las capacidades que la inteligencia artificial —basada en fundamentos matemáticos— puede alcanzar.

Destaca el mandatario que Israel, en una sociedad que registra altos índices de consumo de sustancias, ha sabido mantener su liderazgo en matemáticas y física, y señala la contradicción que advirtió Albert Einstein entre ciencia y política, un dilema que resurge hoy con empresas privadas israelíes de inteligencia que operaron en Estados Unidos para atentar no solo contra el voto popular, sino contra el principio de soberanía nacional: estas acciones, afirma, atacaron la soberanía de Colombia.
 
Me voy con el deber cumplido y mis principios intactos, expresa el mandatario. Pasar por el poder me causó mucho daño personal y familiar, pero demostramos que cumplimos: cumplí mi palabra, no me apropié de ningún recurso del presupuesto público, ni ingresó un solo peso del narcotráfico a mi patrimonio ni a mis campañas políticas. Los bienes y capitales del narcotráfico deben ser entregados a la sociedad, tal como ya hicimos con sus tierras.
 
Afirma que medio millón de cuentas automatizadas difundieron mentiras y odio en las redes sociales, logrando que miles de ciudadanos apoyaran la propuesta de Abelardo de desmantelar el programa de la Vida que su administración construyó para el país. Considera que muchas personas fueron influenciadas por décadas de falta de acceso a educación pública de calidad —el gran pecado de la oligarquía colombiana, que impidió el desarrollo del pensamiento colectivo, además de haber perpetrado genocidios como el de mediados del siglo XX, impulsado por voceros de comunicación de la época y que dejó más de 300.000 víctimas por odio.
 
Se refiere también al narcotráfico como un fenómeno potenciado por leyes de prohibición impulsadas por sectores evangélicos que olvidaron el mensaje de salvación y verdad de Jesús. Sostiene que estas sustancias deben ser analizadas científicamente para evaluar su peligrosidad y establecer una regulación adecuada, en lugar de prohibirlas de forma absoluta: esa prohibición es lo que ha fortalecido a las mafias hasta convertirlas en estructuras globales capaces de adquirir armamento y extender mercados de adicción a sustancias mortales como el fentanilo, producido en escala industrial. ¿Por qué en Estados Unidos tantas personas buscan formas de morir antes de tiempo? Es una pregunta fundamental que deben hacerse los estadounidenses, agrega.
 
Invita a expertos en ciencias de la información a investigar lo que ocurrió en Colombia, el corazón del mundo. Reitera que Abelardo no obtuvo una victoria electoral real, ya que su apoyo se basó en cuentas automatizadas, personas contratadas, financiación extranjera y recursos provenientes de grupos mafiosos y entidades públicas de Antioquia.
 
Como legado —el tótem que entrega al pueblo, en términos de Sigmund Freud— plantea que la política debe guiarse por la ciencia humana, con el objetivo de construir una sociedad tan inteligente y libre que pueda resolver los problemas que el capitalismo ya no es capaz de enfrentar: el capitalismo se ha convertido en un obstáculo para la vida, y ha llegado el momento de superarlo, lo que requiere una transformación mundial.
 
Aunque reconoce similitudes con etapas de la vida de Simón Bolívar, aclara que la historia no se repite: el pueblo que proclamó su libertad el 20 de julio de 1810 no es el mismo de hoy, por lo que es necesario analizar la sociedad —incluso sus pasiones, que pueden ser manipuladas— con la mayor rigurosidad científica posible.
 
El pueblo colombiano es apasionado, y esa pasión puede llevarlo a la catástrofe o a la libertad en cuestión de segundos, advierte. Yo aposté por la vida y la libertad, y sigo comprometido con ellas. El legado que dejo a las futuras generaciones es la lucha por la libertad y la Vida: no se trata de «libertad o muerte», sino de una decisión irrenunciable: libertad y Vida.
 
Finalmente, afirma que su gobierno dio un ejemplo de gestión centrada en la vida, y señala que el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu —con el apoyo de sus redes financieras y religiosas— ha utilizado también el conocimiento matemático para causar destrucción.