El senador por el Atlántico Camilo Torres Villalba afirmó en su columna de opinión titulada “Equilibrio energético: La primera prueba del nuevo gobierno”, que el mayor reto del gobierno que asumirá el 7 de agosto será lograr un equilibrio responsable entre la transición energética, la confiabilidad y la seguridad del suministro. Advirtió que el país no puede renunciar a las energías limpias, pero tampoco desconocer la realidad del sistema: la discusión no debe oponer fósiles frente a renovables, sino entender que los primeros son necesarios para financiar y respaldar el despliegue de las segundas mientras ganan escala.
El nuevo gobierno recibe un sistema tensionado por cuatro frentes simultáneos: la confirmación del fenómeno El Niño por el IDEAM, embalses que al cierre de junio alcanzaron el 74,7 % cuando se requiere superar el 80 % antes de agosto, cerca de 5 000 megavatios de proyectos renovables estancados en trámites y una deuda superior a los 2 billones de pesos de Air-e con el sector eléctrico. “No es una crisis anunciada. Es una crisis que ya está aquí”, señaló el congresista.
Colombia cuenta con una ventaja: entre el 65 y el 70 % de su electricidad proviene de generación hidráulica, lo que representa una posición favorable frente al cambio climático. Sin embargo, esa misma fortaleza lo hace vulnerable: cuando llueve poco, el sistema depende de la generación térmica, principalmente de gas. Las reservas actuales alcanzan para menos de seis años; en 2025 la producción cayó 17 % y debimos importar gas, tendencia que podría llegar al 25 % en 2026. A esto se suma la difícil situación financiera de las plantas térmicas por falta de pagos oportunos.
Ante esta realidad, el senador reconoce que la apuesta por reactivar la exploración de hidrocarburos y evaluar el fracking con altos estándares responde a una necesidad: el país requiere reservas y autosuficiencia energética en los próximos años, ya que sin hidrocarburos no hay recursos para financiar la transición ni respaldo firme para el servicio. Pero todo esto debe mantenerse bajo el principio irrenunciable de avanzar hacia energías limpias: “Es fósiles para financiar y respaldar a las renovables mientras estas escalan”.
Destacó además el potencial del Caribe: es la región con mayor recurso eólico y solar del país, y proyectos costa afuera como Sirius podrían garantizar autosuficiencia gasífera por décadas. Sin embargo, la zona paga las tarifas más altas y sufre limitaciones en el servicio. Finalmente, llamó al gobierno y al Congreso a actuar sin demora: destrabar proyectos, resolver la deuda del sector y definir garantías para el sistema en los próximos meses, porque “el Caribe ya esperó suficiente”.





