El concejal Edgardo Acuña Díaz se refirió a la grave situación de inseguridad que afecta a Barranquilla y su área metropolitana, y planteó que la lucha debe basarse en la inteligencia —y más aún, en la ‘recontrainteligencia’ —. “Todavía no me cabe en la cabeza que cuando la Policía va a realizar un operativo, el delincuente ya lo sabe de antemano”, advirtió, situación que ha planteado directamente al mando policial en varias reuniones. Aclaró que no se trata solo de opresión, aunque reconoció que las autoridades deben actuar con la misma firmeza con que lo hace la delincuencia. Manifestó su compromiso de seguir aportando desde su cargo para sacar adelante la ciudad, convencido de que “la horrible noche tiene que pasar”.
 
Consultado sobre temor por su integridad, respondió con firmeza: “No le tengo miedo a la muerte; he pasado por episodios de peligro y aunque el miedo existe, hoy camino sin guardaespaldas por los barrios”. Contó que el fin de semana recorrió a pie sectores como Revolos, La Luz, La Chinita y Simón Bolívar, no en época de campaña, sino para saludar amigos, conocer sus necesidades y llevarlas al Concejo.
 
Anunció que próximamente se realizará una sesión descentralizada en el Ecoparque El Campito de la Victoria, donde presentará una proposición de control político para revisar la situación de ese espacio natural.
 
También recordó que ya citó a debate por el caso del arroyo Santa María, donde se vienen vertiendo desechos tóxicos de manera irregular. Al vivir en la zona, conoce de cerca el impacto y señaló que desde el Concejo seguirá denunciando estos hechos para que la administración adopte correctivos urgentes y logre superar los retos de la ciudad.