La conmemoración de los 35 años de la Constitución Política de Colombia de 1991, que organizó el gobernador del Atlántico y constituyente de 1991, Eduardo Verano, en el Cubo de Cristal de Barranquilla, definió algo muy claro: los constituyentes desde ya se convierten, a nivel nacional, en promotores de la autonomía de los territorios.
Verano insistió en que la aplicación plena de los artículos 306 y 307 será el motor de un nuevo modelo de desarrollo territorial.
“Esta Carta Magna nos dio el mapa, pero a nosotros nos ha tocado abrir la trocha a machete limpio”, recordó, subrayando que el referendo de 2027 permitirá que los colombianos decidan si quieren un país de regiones autónomas, capaz de diseñar políticas públicas acordes con sus realidades.
El gobernador destacó que la descentralización y la autonomía territorial no es un asunto meramente administrativo, sino una herramienta para garantizar derechos, fortalecer la democracia y acercar las decisiones de los departamentos, municipios y distritos a la ciudadanía.
Con regiones autónomas —explicó— cada territorio podrá definir estrategias de inversión, infraestructura, educación y salud según sus particularidades, evitando que desde un escritorio en Bogotá se dicten políticas para comunidades con realidades completamente distintas.
“Queremos un modelo que acerque las decisiones y los recursos a las necesidades reales de la gente en el territorio”, sostuvo con firmeza.
Los funcionarios y constituyentes presentes reforzaron este mensaje con diagnósticos y propuestas que evidencian la urgencia de avanzar hacia un modelo territorial más justo.
Álvaro Echeverry Uruburu recordó que la autonomía implica autoridades propias, recursos propios y capacidad de decisión, y denunció que las reformas posteriores redujeron la participación de las regiones en los recursos nacionales, pasando de un 46 % a un 25 %.
Eduardo Espinosa Faciolince criticó que la Ley de Ordenamiento Territorial resultara vacía e inconstitucional al no desarrollar plenamente el artículo 307, y señaló que las Regiones Administrativas de Planeación (RAP) carecen de competencias reales.
Lorenzo Muelas, representante indígena en la Constituyente del 91, evocó las luchas por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y reclamó que la Constitución siga siendo garantía de igualdad y dignidad para comunidades históricamente marginadas.
El procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, también se sumó al debate planteando la necesidad de transformar las actuales RAP en entidades territoriales plenas con facultades en planificación estratégica, infraestructura y desarrollo económico regional.
“Ninguna autonomía territorial es real sin autonomía fiscal”, enfatizó, al proponer ampliar las fuentes tributarias de regiones y provincias y permitir una participación más directa en las regalías.
La presidenta de la Corte Constitucional, Paola Andrea Meneses, recordó que “conmemorar una Constitución es renovar el compromiso de seguir construyéndola con cada decisión, con cada fallo y con cada política pública”.
CAUSA NACIONAL
El exvicepresidente Angelino Garzón respaldó al gobernador Eduardo Verano en la convocatoria al Gran Referendo por las Regiones de 2027, afirmando que “Colombia es un país de regiones, cuente conmigo para esa tarea”.
El exvicepresidente indicó que la tarea que emprendió la región Caribe de impulsar la autonomía de los territorios a través de regiones autónomas es un cosmos nacional, por eso desde ya “los constituyentes nos ponemos al servicio de esa causa, de un referendo nacional porque Colombia es un país de regiones”, insistió.
Los constituyentes Rosemberg Pabón, Héctor Pineda y Antonio Galán coincidieron en que la paz y la autonomía territorial son pilares vigentes, mientras Otty Patiño subrayó que la paz debe consolidarse desde los territorios con justicia y presencia institucional.
Otros invitados se refirieron a diversos temas relacionados con las disposiciones de las constituciones que rigen los estados fueron Alfredo Ramírez Nardiz, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, España; Jaime Araújo Rentería, expresidente de la Corte Constitucional; Rodolfo Arango Rivadeneira, Magistrado de la Jurisdicción Especial para la Paz JEP.
Ramírez Nadriz narró la experiencia autonómica de España y señaló que en Colombia en este reclamo territorial prima la intención de cerrar brechas sociales entre las regiones y que no hay un ambiente independentista de los territorios por muy distintas que sean las regiones.
Arango Rivadeneira señaló que por su experiencia en Italia está más cerca del Estado Federal que el de Regiones Autónomas por la libertad mayor que tienen los primeros a la toma de decisiones y que no solo se trata de brindar competencias a los territorios, sino asignar los recursos suficientes para no ahondar en los desequilibrios intrarregionales.
Igualmente, se desarrolló el conversatorio ‘Una mirada regional al proceso de autonomía territorial’, con Arnaldo Mendoza Torres, Viridiana Molinares Hassan, Jean Paul Vásquez Gómez y Juan Antonio Pabón Arrieta, bajo la moderación de Zhejer Gutiérrez, directora de Derecho de la Universidad Reformada.
Pabón Arrieta destacó el carácter de esta conmemoración y dijo que se abre una puerta para decirle al nuevo gobierno que hay un pueblo que demanda más acciones desde los territorios no para ser vistos como “hijos menores de edad, sino como seres capaces de liderar su propio destino.
PROYECCIÓN AL FUTURO
La conmemoración no solo fue un ejercicio de memoria histórica, sino un espacio de proyección hacia el futuro. Se recordó el camino iniciado con el Voto Caribe de 2010, cuando 2,5 millones de ciudadanos respaldaron en las urnas la propuesta de consolidar una región con mayores competencias y autonomía.
Ese espíritu ciudadano, que en su momento fue desestimado por el centralismo, hoy se convierte en la base para el referendo de 2027, en el que la región Caribe y el resto del país podrán decidir si adoptan definitivamente el modelo de regiones autónomas.
El homenaje a los constituyentes presentes en el acto reafirmó la pluralidad que dio origen a la Constitución de 1991: exguerrilleros, líderes indígenas y afrodescendientes, empresarios, académicos y representantes de movimientos sociales que, con sus diferencias, coincidieron en construir un pacto de convivencia.
Esa diversidad, evocada por Verano como “un abrazo colectivo para salvar a Colombia de la guerra”, hoy se convierte en inspiración para seguir avanzando en el proceso iniciado hace 35 años.
El mensaje final fue de unidad y compromiso. Los exconstituyentes coincidieron en que la Constitución de 1991 sigue siendo el gran acuerdo democrático que convoca a los colombianos alrededor del diálogo, la participación ciudadana, la descentralización y la paz desde los territorios.
Sin embargo, advirtieron que sin competencias reales, recursos suficientes y autonomía fiscal, la descentralización seguirá siendo una abstracción.
Verano cerró la jornada con un llamado directo a la ciudadanía. “Así como hace 35 años los constituyentes nos abrazamos para salvar a Colombia de la guerra, hoy convoco a un nuevo abrazo colectivo para salvarla de la exclusión y del olvido. El referendo de 2027 será la oportunidad de hacer historia de nuevo, de refrendar el camino hacia un país de regiones autónomas, más justo, más eficiente y más conectado con las realidades de su gente”.





