Cambio Radical se convirtió en la segunda organización en declararse formalmente como bancada oficialista, después de que el Centro Democrático —con 47 congresistas— lo hiciera días atrás y acordara con el presidente electo una agenda prioritaria centrada en seguridad, recuperación del sistema de salud, reforma a la JEP y políticas de vivienda.
Con esta nueva adhesión, se amplía la base legislativa de apoyo. Según análisis de la firma Orza, el mandatario electo contaría con un respaldo cercano de 32 de los 100 senadores y 54 de los 161 representantes. Como su movimiento, Defensores de la Patria, no alcanza mayoría por sí solo, será indispensable conformar una coalición más amplia: se espera que se sumen también legisladores del Partido Conservador, Liberal, de la U y otras agrupaciones, además de congresistas independientes.
Por el lado contrario, la oposición tendrá una presencia considerable: el Pacto Histórico cuenta con 66 congresistas y se verá reforzada por otras colectividades que respaldaron la candidatura de Iván Cepeda en la segunda vuelta.
El reto de consolidar esta alianza política será uno de los primeros que deberá atender Abelardo De La Espriella tras su posesión el próximo 7 de agosto, fecha en que asumirá oficialmente como jefe de Estado y de Gobierno.





