Durante un plantón convocado por Sintraelecol, su presidente Eduardo Remolina señaló que la organización sindical ha insistido ante el Ministerio de Minas y las entidades del Gobierno en la necesidad de iniciar de inmediato el proceso de liquidación de Air‑e, reconociendo que es un trámite complejo que requiere tiempo, especialmente por los aspectos jurídicos.
Sin embargo, considera que el Gobierno demoró en actuar, y que el anuncio hecho ahora, a pocas semanas de finalizar el mandato y en vísperas de las elecciones, genera incertidumbre entre trabajadores, usuarios, proveedores y empresas generadoras de energía.
“Llamamos a la calma y a la prudencia”, expresó Remolina. Explicó que ya se están trabajando tres líneas de solución: primero, la elaboración de un documento CONPES para honrar las deudas contraídas por la empresa después de su intervención; segundo, analizar la posibilidad de que Air‑e pase a ser una filial de GECELCA; y tercero, avanzar en la creación de una gran empresa pública de energía para la región Caribe. Destacó que ninguna de estas medidas se ejecuta de forma inmediata, sino que requieren su propio proceso.
Por ello, manifestó su deseo de que el próximo gobierno mantenga estas políticas, que han beneficiado a los trabajadores y a la población más necesitada. “Si hay continuidad con Iván Cepeda, la región ganará: tendremos una empresa sólida, respaldada por GECELCA y Urrá”, afirmó.
Sobre el escenario inmediato, indicó que tras las elecciones del domingo se iniciará el empalme, y se espera que no se tomen decisiones definitivas hasta el 7 de agosto, fecha en que asuma el nuevo presidente. “Todo quedará en una etapa de espera para que quien tome posesión pueda definir el rumbo más adecuado para el sector”, concluyó.





