Durante décadas, la temporada de lluvias significaba incertidumbre para Juan de Acosta. El desbordamiento del Arroyo Grande aislaba al municipio y convertía la movilidad en un riesgo constante.
Hoy, la Gobernación del Atlántico, con inversión de $7.900 millones, transforma esa realidad con la construcción del puente La Esperanza, una solución definitiva para garantizar conectividad y seguridad vial.
Con el nuevo puente, cuyo avance alcanza el 36 %, se protege especialmente a las comunidades ubicadas aguas arriba, que eran las más afectadas por los desbordamientos.
En un recorrido de inspección, el gobernador Eduardo Verano explicó que la obra erradica una falla histórica en uno de los cauces más severos del departamento.
“Estamos elevando la altura del puente y eliminando los estribos inferiores para dejar la luz libre. Esto permite que el agua fluya sin obstáculos y que el municipio no vuelva a quedar incomunicado”, señaló el mandatario.
Los trabajos responden a criterios técnicos de alta resistencia. La ingeniera Kelly Varela, responsable del proyecto, detalló que el nuevo puente tiene 17 metros de longitud y un diseño que prioriza el comportamiento hidráulico del arroyo.
“El rediseño eliminó los muros internos que causaban represamiento de basuras. Ahora, la estructura se soporta sobre 20 pilotes, cada uno con 15 metros de profundidad, lo que garantiza estabilidad frente a las crecientes súbitas”, indicó.
El alcalde de Juan de Acosta, Carlos Higgins, destacó que esta infraestructura es clave para la visión de crecimiento del municipio.
“Es un puente moderno, con una proyección de durabilidad de más de 50 años, acorde con el desarrollo que hoy tiene nuestro territorio”, expresó.
Este proyecto forma parte del Plan Vial Departamental y del paquete de 400 obras que ejecuta la administración de Eduardo Verano para fortalecer la infraestructura y la seguridad de las comunidades en todo el Atlántico.





