El jefe de Estado defendió la fortaleza institucional que alcanzó Colombia durante sus cuatro años de Gobierno, y destacó el respeto de la Fuerza Pública por la democracia y la soberanía nacional.

Durante su intervención en la ‘Ceremonia de ascenso del Mayor General Royer Gómez Herrera, Comandante del Ejército Nacional y ascenso de nuevos subtenientes’, en la Escuela Militar de Cadetes José María Córdova, el mandatario envió un mensaje a las Fuerzas Militares y de Policía: “Jamás los fusiles de la Fuerza Pública de Colombia, sus armas, deben apuntar al pueblo. Jamás, porque sus armas están al servicio del pueblo, su Comandante Supremo más que el presidente es un mandatario, un mensajero, un sirviente de su verdadero comandante supremo, que es el pueblo de Colombia”, aseguró.

El presidente recalcó que en Colombia las armas están es al servicio del pueblo, “de nadie más, cualquiera que sea su bandera, cualquiera que sea su lenguaje, cualquiera que sean sus propósitos”, dijo.

Añadió que la misión de cada soldado de Colombia es garantizar la libertad de la nación, cueste lo que cueste. “Somos soberanos, no colonia de nadie. Ni de China, ni de Rusia, ni de la América del Norte, ni de la América del Sur”.

Y recordó una frase del Libertador Simón Bolívar: “Libertad o muerte es el fundamento de la República de Colombia. No somos esclavos ni serviles de nadie, somos libres, dijo el Libertador”.

En ese contexto, el presidente sostuvo que el fundamento de la República de Colombia es “libertad o muerte, porque no somos esclavos ni serviles de nadie, somos libres, no nos arrodillamos ante nadie”, dijo tras defender los avances que se alcanzaron durante su gobierno en materia democrática.

“Aquí no hay violencia por ideologías, no hay violencias por política, y hay que tratar de que la confrontación electoral actual no nos lleve, como en el pasado, a violencias por maneras de pensar, por diferencias. La diferencia se respeta, punto. Como institución y como Estado aquí no se permite que la diferencia se acabe con violencia, la riqueza de Colombia, su diversidad”, explicó.

Según el mandatario, el proyecto común de la nación colombiana, a pesar de las diferencias, debe seguir siendo la vida soberana y libre.

“Si algo tiene que hacer un demócrata en el poder, en el mandato conferido por el pueblo, es obedecer a su pueblo, y su mandato termina el 6 seis de agosto próximo. Yo me alejaré de aquí, otros serán los destinos del país, el pueblo decide libremente, nadie más, ni poder extranjero, ni nacional, que no sea la libre voluntad del pueblo de Colombia, que debemos garantizar”, afirmó.

Un aspecto que destacó el presidente Petro es que el análisis que quedará para los estudiosos de la historia de Colombia será el resultado electoral.

“El balance general (de estas elecciones) es que fueron las más pacíficas de la historia de Colombia, a pesar de todas nuestras décadas y luchas y violencias. Algo que va a quedar para los años por venir en los análisis es que la Fuerza Pública de Colombia y sus Fuerzas Militares demostraron al mundo que podía haber sustituciones radicales en los cambios de gobiernos, por decisión libre del pueblo, y que se mantenía incólume la lealtad de sus Fuerzas Militares, cualquiera que fuese esa decisión del pueblo”.

Concluyó el jefe de Estado que “nadie creería que un Ejército pudiera obedecer las órdenes, como Comandante Supremo, de alguien que se atrevió a postular una transformación profunda de la sociedad colombiana desde su niñez y su juventud, y que se plasmó en la constitución del 91 y en el proceso de paz de los años 90. Pero lo logramos”.