Bajo el liderazgo del alcalde Alejandro Char, Barranquilla continúa consolidándose como un destino emergente de aviturismo, gracias a la transformación de sus ecosistemas urbanos y la habilitación de infraestructura, lo que ha permitido mejorar significativamente el acceso, la observación y el registro de aves en la ciudad.
“Nos encontramos una joya en el camino de la vida, que es Audubon, que nos ha enseñado que Barranquilla tiene cientos de habitantes más, que son las especies que son nativas o las que migran y vienen de otros lados, que nos escogen por alguna razón de la vida. Esto es vida que permite que el mundo entienda que hay una población grandísima de aves que se mueven por los climas, por los vientos, por el cuidado o no cuidado de estos espacios, y nosotros tenemos la fortuna de tener este espectáculo natural que nos trae miles y miles de especies que duermen, que comen, y engalanan nuestros ecosistemas. Estos espacios de riqueza natural hacen que Barranquilla sea de verdad un mejor vividero”, recalcó el alcalde Alejandro Char.
Hoy, la ciudad registra 171 especies de aves identificadas en sus principales ecosistemas urbanos, de las cuales 57 corresponden a especies migratorias, consolidando su papel dentro de las rutas del Caribe. Sin embargo, el dato también enciende alertas: 16 especies se encuentran en alguna categoría de amenaza, lo que refuerza la importancia de la conservación de estos espacios.
El crecimiento del aviturismo en Barranquilla está directamente asociado a dos intervenciones urbanas estratégicas que han ampliado la accesibilidad y la calidad de la observación: el Gran Malecón, el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín y algunos parques de la ciudad.
El Gran Malecón se ha consolidado como un punto privilegiado para la observación de aves en la ribera del río Magdalena, además de tener en frente el Vía Parque Isla Salamanca, considerado el aeropuerto internacional de las aves.
Adicionalmente, muchos parques cuentan con amplia cobertura vegetal y árboles frutales, factores que atraen diferentes especies en búsqueda de alimento y refugio.
Por otro lado, el acceso a la ciénaga de Mallorquín, a través de su ecoparque, ha representado un cambio estructural en la experiencia de observación. Anteriormente, el avistamiento se limitaba a recorridos en lancha; hoy, sus senderos y manglares permiten observar de forma directa especies asociadas al ecosistema.
Este espacio, además, cuenta con la primera galería educativa de aves, 50 señaléticas interpretativas donadas por Audubon y el Grupo Argos, así como procesos de divulgación ambiental. Esto ha fortalecido su posicionamiento como destino de referencia para observadores de aves nacionales e internacionales.
Desde 2024, National Audubon Society se ha consolidado como aliado estratégico de Barranquilla, impulsando acciones para el monitoreo y conservación de aves migratorias, como los rastreos con radiotelemetría de la Parkesia noveboracensis (reinita acuática norteña), especie que migra desde Canadá y se detiene en el Caribe colombiano.
Asimismo, el alcalde Alejandro Char firmó, en mayo del mismo año, un acuerdo de parques hermanos con el Beidler Forest Center para promover el intercambio técnico, el aviturismo y la protección de los ecosistemas que conectan ambos territorios.
De acuerdo con plataformas de ciencia ciudadana como eBird, el sendero de Manglar ocupa el primer lugar en listas subidas durante 2026, seguido por el Gran Malecón. Adicionalmente, tres de los cinco principales puntos de registro de aves en la ciudad están asociados a este ecosistema.
En términos de cantidad de especies registradas en lo corrido de 2026, el sendero de Manglar lidera con 141 especies observadas, lo que lo posiciona como el punto más activo de avistamiento en la ciudad.
Barranquilla se suma al Global Big Day 2026
Uno de los eventos más importantes que confirman a Barranquilla como una capital emergente del aviturismo es el Global Big Day, el conteo mundial de aves organizado por la plataforma eBird. En la actividad de ciencia ciudadana más importante del planeta, que se llevará a cabo este sábado 9 de mayo, los observadores de aves de Barranquilla participarán registrando las especies observadas en un solo día a nivel global.
En la ciudad, la jornada se desarrollará en múltiples puntos estratégicos de avistamiento que reflejan la consolidación del territorio como destino de aviturismo urbano y biodiverso. Los sitios seleccionados para el conteo incluyen el bosque de Miramar, el Jardín Botánico, el Gran Malecón, el parque Sagrado Corazón, el Ecoparque del Suroccidente y la ciénaga de Mallorquín.
La participación en este evento internacional no solo permite fortalecer el registro de especies en la ciudad, sino también integrar a Barranquilla en una red global de monitoreo de biodiversidad, posicionándola como un actor activo dentro de la conservación y observación de aves a escala mundial.
Turismo especializado en crecimiento
El aviturismo en Barranquilla no solo ha crecido en biodiversidad registrada, sino también en flujo de visitantes especializados. De acuerdo con Ramón Montes Quiroz, guía profesional del turismo comunitario de observación de aves, la temporada reciente evidencia un aumento significativo en la llegada de observadores internacionales.
En esta temporada de aviturismo, que empezó en diciembre y finalizó en abril, guio a 174 personas entre enero y marzo para observar aves en el Gran Malecón y el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín.
Entre las especies más representativas registradas en los ecosistemas urbanos de la ciudad se destacan aves migratorias y residentes de alto valor ecológico, como la espátula rosada, el ibis blanco, el pelícano pardo, la garza blanca, la garza real, el cormorán neotropical y diversas especies de playeros migratorios. Estas aves, junto con otras asociadas a manglares y cuerpos de agua, reflejan la riqueza biológica que hoy caracteriza a Barranquilla como punto de encuentro entre ecosistemas urbanos y rutas migratorias internacionales..





