El candidato presidencial Abelardo de la Espriella salió al paso frente a las nuevas denuncias sobre la inscripción de firmas y envió un mensaje de tranquilidad a sus seguidores: “Calma que no panda el cúnico, como decía el Chapulín Colorado. Mi candidatura está en firme, por favor no coman cuento”, afirmó.
Explicó que todas las firmas fueron verificadas y validadas oportunamente por la Registraduría Nacional, y que la inscripción fue aceptada y respaldada por el Consejo de Estado. “No hubo irregularidades, todo fue revisado hasta la saciedad pese a que me querían fuera del juego. Sobrepasamos ampliamente el número mínimo requerido”, aseguró.
El aspirante arremetió contra sus detractores, acusándolos de mantener una “guerra sucia” que ahora incluye una “leguleyada sin sentido” y solicitudes extemporáneas. Señaló que, tras intentar deslegitimarlo con encuestas arregladas y titulares tendenciosos, ahora buscan obstaculizarlo jurídicamente, aunque consideró que sus argumentos “no tienen ni pies ni cabeza”.
De la Espriella denunció además que existen “amenazas serias” contra su vida. “Ya no pudiendo sacarme ni jurídica ni moralmente, intentarán eliminarme físicamente. Pero les digo claro: no lo van a lograr, porque me protege la armadura de Dios y me acompaña el pueblo”, sentenció.
Finalmente, hizo un llamado a la comunidad internacional para que vigile el proceso electoral y su seguridad. “Colombia ya no les pertenece a los de siempre. Los vamos a derrotar en primera vuelta y vamos a cambiar la política para siempre”, concluyó.





