En el marco del Congreso de Transición Energética Justa y Adaptación al Cambio Climático, liderado por Air-e Intervenida, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y la Universidad del Norte, se abordó en la segunda jornada el enfoque territorial y la regulación como pilares clave para impulsar la transformación energética del país.
Uno de los espacios más destacados fue el panel “Mujeres en la transición energética”, que reafirmó que no es posible hablar de transición sin equidad. Allí, se resaltó el liderazgo femenino como un factor determinante para la construcción de un modelo energético más justo, inclusivo y con impacto social.
Este panel fue liderado por la Agente Especial de Air-e Intervenida, Tania Patricia Peñaranda Zuleta, junto a destacadas representantes del sector académico, energético y empresarial.
En el eje social, el director de Gestión Comunitaria de Air-e Intervenida, Víctor De Luque Vidal, puso sobre la mesa el concepto de licencia social para operar en contextos complejos, destacando su papel como condición clave para la viabilidad de los proyectos energéticos.
“La transición energética será territorial, cultural y profundamente humana. La licencia social para operar es el grado de legitimidad, aceptación y confianza que una organización construye en los territorios donde opera”, afirmó.
El desarrollo de esta segunda jornada, que tuvo lugar en la Universidad del Norte, consolidó el Congreso como un escenario académico y técnico de alto nivel, en el que convergieron líderes institucionales, expertos del sector y comunidades, con el propósito de analizar los principales retos y oportunidades de la transición energética en Colombia. De manera simultánea, se desarrollaron ponencias en los ejes ambiental, económico-regulatorio, social y técnico, aportando una visión integral para la toma de decisiones.
Mientras tanto, en el panel sobre transición energética y territorios, se promovió un diálogo intercultural que reconoció el valor de las comunidades, los saberes ancestrales y los enfoques diferenciales en la construcción de soluciones sostenibles, con la participación de líderes sociales, autoridades indígenas y representantes del sector energético.
Desde el componente regulatorio, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) presentó avances en materia de comunidades energéticas y el programa Colombia Solar, destacando la viabilidad de los proyectos de energías no convencionales y su aporte a la democratización del acceso a la energía.
En el eje técnico, la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) socializó los mecanismos y fondos disponibles para que los entes territoriales accedan a proyectos de energías limpias, fortaleciendo así la planificación y ejecución de iniciativas en el sector.
Por su parte, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, lideró la apertura del eje económico y regulatorio, subrayando la importancia de generar condiciones que impulsen una transición energética sostenible, competitiva y con impacto real en los territorios.
En el marco de este espacio, se destacó la intervención del rector de la Universidad del Norte, Adolfo Meisel Roca, quien resaltó el papel fundamental de la academia en la transición energética. Asimismo, se subrayó la apuesta del alma mater por su granja solar, como un ejemplo concreto de compromiso con la sostenibilidad ambiental y el impulso de energías limpias.
Finalmente, en el panel “Acuerdo Marco para la Transición Energética de Colombia”, se analizaron los alcances de la compra y contratación pública como herramientas estratégicas para fortalecer la soberanía energética del país.
Con una amplia participación de expertos, autoridades y comunidades, este Congreso reafirma el compromiso de Air-e Intervenida con una transición energética justa, promoviendo soluciones que integren sostenibilidad ambiental, eficiencia energética, equidad social y desarrollo territorial en Colombia.





