Tras la designación como facilitador de los diálogos urbanos en Barranquilla por el Comisionado de Paz, Otty Patiño, el sacerdote holandés Cyrillus Swinne fue invitado por el Concejo para explicar su papel como mediador ante las bandas criminales.
En su intervención, Swinne subrayó que su enfoque no está en dialogar con los grupos delictivos, sino en atender a los jóvenes que se sienten abandonados en el Distrito. “Es urgente abrir los ojos ante el abandono que sufren, donde los grupos criminales parecen tener el control,” afirmó, destacando la necesidad de una intervención social efectiva.
El padre Cyrillus también hizo hincapié en la falta de inversión social en Barranquilla, especialmente en comparación con ciudades como Bogotá y Medellín, que cuentan con más bibliotecas populares y recursos para funcionar durante todo el año. “En mi barrio, La Paz, solo hay una biblioteca que, a pesar de contar con recursos del distrito, cierra durante meses por falta de presupuesto,” explicó. Esta carencia de espacios educativos limita las oportunidades para los jóvenes y contribuye a su desmotivación.
Además, Swinne se mostró en desacuerdo con la idea de que el Gobierno pague a los jóvenes para evitar la violencia, argumentando que lo que realmente necesitan son oportunidades económicas y capacitación que les permitan construir un futuro mejor. “Debemos trabajar en soluciones que empoderen a nuestros jóvenes, no en medidas que los mantengan en la dependencia,” afirmó, reafirmando su compromiso con el desarrollo integral de la comunidad.
En su discurso ante el Concejo, el padre Cyrillus expresó su deseo de devolver a Barranquilla su histórica vocación de paz. “Esta ciudad siempre ha sido conocida como un oasis de tranquilidad, y lo que estamos viviendo hoy nos aleja de esa realidad,” dijo.
Su misión será verificar la voluntad de paz de las estructuras armadas y su disposición a reintegrarse a la vida civil y a someterse a la justicia, enfatizando que su trabajo será comunitario y centrado en el bienestar de los ciudadanos.
Finalmente, el padre Cyrillus se inspiró en las palabras del Papa León XIII, quien afirmó que la verdadera paz proviene de la justicia, el respeto y la dignidad humana. “Acepté ser facilitador de los diálogos porque creo firmemente que Colombia necesita alcanzar la paz a través del diálogo y la concertación, no a través de las armas,” concluyó. Su compromiso es trabajar incansablemente por los jóvenes, quienes representan el futuro de Barranquilla y del país.