El Juez Segundo Penal Municipal con función de control de garantías, Néstor Segundo Primera, tomó la decisión de restablecer los derechos de Silvia Gette Ponce, permitiéndole así retomar la rectoría de la Universidad Autónoma del Caribe. Esta resolución se basa en el reconocimiento de Gette como víctima dentro del proceso, un aspecto que ha sido fundamental para la valoración del caso.

Según el juez, las irregularidades en las actas de las reuniones que llevaron a la elección de Ramsés Vargas Lamadrid son motivo suficiente para revisar su situación.

La decisión del juez se produce en un contexto donde la transparencia y la legalidad en las elecciones de autoridades académicas son cruciales. Las presuntas alteraciones en las actas, que según la Fiscalía habrían influido en el resultado de la elección, plantean serias dudas sobre la legitimidad del proceso llevado a cabo. Este panorama ha llevado a que el juez considere necesario restablecer los derechos de Gette, quien había sido apartada de su cargo debido a las condenas previas que enfrentó.

Es importante recordar que Silvia Gette fue condenada en 2019 por abuso de confianza calificado y agravado, tras la transferencia de recursos de la universidad a una cuenta personal en el exterior. Esta condena fue confirmada en 2022 por la Corte Suprema de Justicia, que le impuso 63 meses de prisión e inhabilidad para ejercer cargos públicos. A pesar de esta dura sentencia, el cumplimiento de la pena ha sido considerado por el juez como un factor determinante para la recuperación de sus derechos.

El juez, al tomar esta decisión, subrayó que «el cumplimiento de la pena implica la recuperación de derechos, sin que se puedan imponer restricciones adicionales». Este principio se basa en la constitución y refleja la importancia de la resocialización, un concepto que busca reintegrar a los individuos a la sociedad una vez que han cumplido con sus responsabilidades legales. Con este fallo, se abre la puerta para que Gette retome sus funciones en la universidad.

La resolución del juez no solo tiene implicaciones para Silvia Gette, sino que también plantea un debate más amplio sobre la gobernanza en las instituciones educativas y la necesidad de garantizar procesos electorales justos y transparentes. La comunidad académica y los estudiantes estarán atentos a cómo se desarrollan los acontecimientos en la Universidad Autónoma del Caribe, especialmente en lo que respecta a la gestión y liderazgo que Gette pueda ofrecer en el futuro.