El general Miguel Andrés Camelo, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, presentó el balance de criminalidad correspondiente al mes de marzo, que cerró con un preocupante total de 81 homicidios en la ciudad y su área metropolitana.
En lo que va del año, la cifra acumulada asciende a 137 homicidios en Barranquilla y 253 en toda la región metropolitana. Esta situación plantea un desafío significativo para las autoridades locales y la seguridad pública.

Según explicó el general Camelo, la mayoría de estos crímenes no son incidentes aislados, sino que están relacionados con dinámicas del crimen organizado que operan en la región. Un 77% de las víctimas registraba antecedentes judiciales o tenía supuestos vínculos con estructuras delincuenciales, como ‘Los Costeños’, ‘Los Pepes’ y el Clan del Golfo. Esta estadística resalta la complejidad del problema de la violencia en Barranquilla, que no solo afecta a la población general, sino también a aquellos que, de alguna manera, están involucrados en actividades delictivas.

El incremento en los homicidios se ha visto exacerbado por un atentado ocurrido el 19 de marzo en un billar del norte de Barranquilla, donde varias personas resultaron heridas. Este ataque, que se cree está relacionado con disputas entre grupos criminales, desató una ola de retaliaciones que ha contribuido al aumento de la violencia en la ciudad. Las autoridades han señalado que este tipo de incidentes son parte de un patrón más amplio de confrontaciones entre bandas rivales.

En los 12 días posteriores al atentado, se registraron cerca de 45 homicidios, evidenciando una escalada de violencia alarmante. «No se trata de coincidencias, sino de una dinámica clara dentro del comportamiento criminal en la ciudad», sostuvo el general Camelo. Este aumento significativo ha llevado a la Policía a intensificar sus esfuerzos para contener a estos grupos y restablecer la seguridad en las comunidades afectadas.

Finalmente, el general Camelo enfatizó la importancia de la coordinación entre las fuerzas del orden y la Fiscalía para abordar este problema de manera efectiva. «Hemos estado trabajando en conjunto para fortalecer estrategias que permitan frenar a los grupos criminales y proteger a los ciudadanos», concluyó. La situación actual exige una atención urgente y colaboración entre diversas entidades para hacer frente a la creciente inseguridad en Barranquilla