A pocos días de la jornada electoral, el ministro del Interior, Armando Benedetti, aclaró que las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre la posibilidad de impugnar mesas de votación no constituyen un llamado al desorden ni a la alteración del proceso electoral, sino una invitación a ejercer los mecanismos legales de vigilancia que contempla el sistema electoral colombiano.

Durante la más reciente sesión de la Comisión Nacional de Seguimiento Electoral, el ministro explicó que el objetivo de estas reuniones ha sido garantizar que las elecciones se desarrollen con plenas condiciones de seguridad, transparencia y control institucional, mediante la coordinación entre las autoridades electorales, los organismos de control y las entidades del Estado.

En ese contexto, el ministro Benedetti reiteró que los testigos electorales tienen, por ley, el derecho a presentar reclamaciones o impugnaciones cuando detecten inconsistencias en una mesa de votación, especialmente durante el proceso de preconteo.

“Lo que ha planteado el presidente es que se ejerzan los mecanismos legales cuando exista alguna irregularidad. No es impugnar por impugnar, ni generar desorden. Es que, cuando haya una falla, los testigos electorales puedan actuar conforme a la ley”, explicó
el ministro.

El ministro también recordó que el preconteo de votos tiene un carácter únicamente informativo, pues su finalidad es ofrecer una referencia preliminar a la ciudadanía y a los medios de comunicación sobre el comportamiento de la votación. Los resultados oficiales, precisó, se establecen únicamente en los escrutinios que realizan las autoridades electorales.

“Con el preconteo no se elige a nadie ni se entrega credencial alguna. Los resultados válidos se determinan en los escrutinios. Por eso la ley permite que, cuando haya inconsistencias entre el número de votos y el número de votantes o cualquier otra
irregularidad, los testigos puedan presentar reclamaciones”, señaló.

El ministro Armando Benedetti destacó que una mayor participación de testigos electorales fortalece la transparencia del proceso democrático, ya que permite una verificación directa por parte de los partidos y movimientos políticos.

“El llamado es a la vigilancia democrática del proceso electoral. Entre más testigos electorales haya, más garantías existen para que las elecciones sean limpias, verificables y transparentes”, concluyó.

Finalmente, el Gobierno nacional reiteró su compromiso de garantizar elecciones libres,
seguras y transparentes, así como de respetar plenamente las competencias de las autoridades electorales encargadas del escrutinio y la proclamación oficial de los resultados.