El presidente de Sintraelecol, Eduardo Remolina, se pronunció sobre la situación crítica que enfrenta la intervenida Air-e, solicitando al Gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego que permita a los trabajadores administrar la empresa. Remolina argumentó que, a lo largo de 15 meses, han pasado cuatro interventores sin que se haya observado ninguna mejora en la administración de Air-e. Ninguno de estos interventores ha presentado propuestas efectivas ni un plan de salvamento que garantice la prestación del servicio en los departamentos de Atlántico, Magdalena y Guajira.
El sindicato aboga por el manejo de un equipo interdisciplinario compuesto por empleados con más de 30 a 40 años de experiencia en la empresa. Este equipo incluiría a directores de áreas clave como comercial, control de energía, mantenimiento de redes y finanzas, quienes están capacitados para sostener la empresa. Sin embargo, se oponen a la intervención de personas que, según Remolina, solo buscan convertir a Air-e en una herramienta para intereses políticos locales.
Remolina cuestionó la lógica detrás de la gestión de los interventores, señalando que el superintendente de Servicios Públicos, quien lidera al Agente Interventor, no ha realizado las inversiones necesarias para mejorar el sistema eléctrico, como la modernización de subestaciones. Esto ha resultado en pérdidas tanto técnicas como no técnicas, y ha dificultado el establecimiento de políticas que permitan recuperar el recaudo.
En la actualidad, la gestión de los agentes interventores se ha limitado a actuar como facilitadores ante entidades como Superservicios, el Ministerio de Minas y el Ministerio de Hacienda, buscando recursos para mantener el funcionamiento de la empresa y cubrir la nómina. Según Remolina, esta no es la función que debe cumplir un agente interventor, y el Gobierno debe asumir una postura más activa en la recuperación y gestión de Air-e.








