En un movimiento que busca integrar las luchas sociales y el saber indígena, Iván Cepeda presentó a Aída Quilcué como su apuesta para la Vicepresidencia. Esta decisión se enmarca dentro de la estrategia del Pacto Histórico, que tiene como objetivo construir un país más justo y equitativo.

Cepeda, quien ha sido un ferviente defensor de los derechos humanos y la igualdad social, considera que la inclusión de Quilcué en su fórmula representa un paso significativo hacia la representación de los pueblos indígenas en la política nacional.

Durante el anuncio, Cepeda expresó su orgullo por contar con el respaldo de Quilcué, destacando su trayectoria como senadora y su participación activa en el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). La decisión fue tomada en conjunto con la dirección política del Pacto Histórico, reafirmando el compromiso del candidato con la diversidad cultural y la justicia social.

Según Cepeda, la figura de Quilcué no solo aporta una voz representativa, sino que también simboliza la resistencia y la lucha histórica de los pueblos indígenas en Colombia.

Quilcué, conocida por su liderazgo y su activismo en defensa de los derechos de los pueblos originarios, ha sido una figura clave en la promoción de políticas que abogan por la justicia social y la equidad. Al aceptar la invitación de Cepeda a ser su compañera de fórmula, la senadora subraya la importancia de que las comunidades indígenas tengan un lugar protagónico en la construcción del futuro del país. Para ella, esta alianza representa una oportunidad para avanzar en la reivindicación de derechos y el reconocimiento de la diversidad cultural.

En su intervención, Cepeda resaltó que la sabiduría ancestral de los pueblos indígenas es crucial en el proceso de toma de decisiones para un Gobierno que busca ser inclusivo y representativo. «Es muy placentero que sea alguien de los pueblos indígenas quien me acompañe en esta fórmula. Estos pueblos tienen una enorme sabiduría y representan lo mejor de nuestra nacionalidad», afirmó. Esta declaración pone de manifiesto la visión de un Gobierno que no solo busca justicia social, sino que también reconoce y valora la riqueza cultural del país.

Finalmente, la candidatura de Cepeda y Quilcué se presenta como una respuesta a las demandas de un sector de la población que ha sido históricamente marginado. La unión de estos dos líderes simboliza un compromiso renovado con la lucha por la equidad y la inclusión. Juntos, se embarcarán en un recorrido para conectar con los ciudadanos y construir un país donde la diversidad sea celebrada y la justicia sea una realidad para todos.