El ministro del Interior, Armando Benedetti, se pronunció al concluir el consejo de seguridad convocado por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez. Durante la reunión, se abordaron temas críticos que afectan a Barranquilla y municipios del departamento del Atlántico, donde el sicariato, el microtráfico y las extorsiones siguen siendo alarmantes.
Benedetti enfatizó que estas actividades delictivas no solo ponen en riesgo a la ciudadanía, sino que también afectan la percepción de seguridad en la ciudad.
El ministro destacó que, a pesar de los esfuerzos realizados, Barranquilla continúa en el podio de las ciudades con mayores índices de violencia relacionados con el narcotráfico. La creciente demanda de cocaína se ha convertido en un factor que exacerba la situación, alimentando un ciclo de violencia que es difícil de romper. «Todo lo que es prohibido crea mafia, y eso trae consigo una serie de problemas que van más allá de lo inmediato», comentó Benedetti.
Además de la seguridad, se discutieron propuestas para abordar la salud mental en la ciudad. Benedetti subrayó la importancia de implementar programas de prevención y educación que ayuden a mitigar los efectos del narcotráfico y la violencia en la comunidad. «La salud mental debe ser una prioridad, y es fundamental que trabajemos en soluciones que beneficien a la población», afirmó.
El ministro también hizo hincapié en la necesidad de establecer una ley metropolitana que integre esfuerzos en salud y educación. Esta ley buscaría crear un marco que permita abordar de manera integral las problemáticas que enfrenta Barranquilla, facilitando el acceso a recursos y servicios que ayuden a la comunidad. «Es esencial que cada ciudadano se sienta apoyado y protegido», agregó.
Finalmente, Benedetti aseguró que la Policía Nacional brindará más detalles sobre las medidas que se implementarán en la ciudad y su área metropolitana. Se espera que estas acciones, combinadas con un enfoque en la salud mental y la educación, contribuyan a reducir la violencia y mejorar la calidad de vida de los barranquilleros. «Estamos comprometidos con la seguridad y el bienestar de nuestra comunidad», concluyó el ministro.








