
Un nuevo paso hacia la transición energética dio el Gobierno nacional, a través del ministerio de Minas y Energía, que publicó para comentarios una resolución mediante la cual se establece el mecanismo de contratación de energía eléctrica a largo plazo.
El propósito de la resolución en estudio, que estará para comentarios hasta el próximo 3 de febrero, es dar cumplimiento a los lineamientos del Decreto 1091 de 2025 en cuanto a asegurar el abastecimiento, diversificar la matriz y avanzar de manera decidida en la transición energética del país.
De esta manera, los nuevos contratos de energía tendrán una vigencia de hasta 15 años, mecanismo que permitirá incorporar, de manera integral, proyectos con fuentes de energías limpias, sistemas de almacenamiento con baterías y diferentes productos horarios, fortaleciendo la confiabilidad y sostenibilidad del Sistema Interconectado Nacional.
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“El país necesita reglas claras y señales de largo plazo para garantizar energía limpia, confiable y a precios eficientes. Con este mecanismo estamos corrigiendo rezagos, cerrando brechas y dando un paso estructural para blindar el sistema eléctrico frente a los riesgos climáticos y de demanda futura”, afirmó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.
La convocatoria promoverá contrataciones con precios justos, eficientes y estables, con el fin de reducir la volatilidad del mercado y proteger a los usuarios finales. Además, responde al incumplimiento de una parte de los comercializadores de energía frente a la obligación legal de adquirir entre el 8% y el 10% de su energía a partir de fuentes limpias, establecida en el Plan Nacional de Desarrollo.
“Esta es una decisión de política pública para fortalecer la matriz energética, atraer inversión responsable y garantizar que la transición sea ordenada, justa y con beneficios reales para los usuarios”, señaló el ministro Palma.
Este proceso será llevado a cabo por el ministerio de Minas y Energía, junto con la Bolsa Mercantil de Colombia (BMC) como operador logístico, y con el apoyo técnico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM).







