La Alcaldía de Barranquilla se manifiesta con sorpresa ante la noticia del próximo traslado a la ciudad de líderes de las organizaciones criminales Costeños y Pepes, con el objetivo de iniciar formalmente una mesa de diálogo sociojurídico. Este anuncio ha generado inquietud en la comunidad, dado el alto perfil criminal de las personas involucradas, lo que plantea importantes desafíos para la seguridad y la convivencia en nuestra ciudad.

Desde la Administración distrital, hemos respaldado los esfuerzos de paz de este y anteriores gobiernos, reconociendo la necesidad de buscar soluciones pacíficas a los conflictos que afectan a nuestra sociedad. Sin embargo, es crucial que este proceso se lleve a cabo con la debida precaución y planificación. La falta de coordinación técnica permanente entre el Distrito, la Gobernación y el Gobierno nacional es una preocupación significativa. Sin una evaluación adecuada de los posibles efectos del traslado, corremos el riesgo de que nuestras cárceles se conviertan en centros de mando criminal y que la mesa de diálogo se transforme en un escenario que refuerce la ilegalidad.

Es fundamental que se implementen medidas de seguridad ciudadana y un fortalecimiento del sistema penitenciario. Esto incluye garantizar que los espacios destinados para el diálogo no sean utilizados por grupos delincuenciales para expandir su influencia. La colaboración entre las diferentes entidades gubernamentales es esencial para prevenir cualquier eventualidad que pueda alterar la paz y la seguridad de los habitantes de Barranquilla.

Por ello, hacemos un llamado a establecer canales de comunicación permanentes entre la Oficina del Comisionado de Paz, la Dirección Nacional de Inteligencia y las autoridades distritales. Esta colaboración permitirá anticipar y reaccionar de manera rápida y efectiva ante cualquier eventual alteración de la convivencia. Además, es vital que se consideren los momentos críticos que se avecinan, como las elecciones de Congreso y Presidencia, donde la seguridad de los ciudadanos debe ser una prioridad.

La Alcaldía reafirma su compromiso con la construcción de un futuro más seguro y pacífico para todos los barranquilleros, y espera que este proceso de diálogo contribuya a la reconciliación y al fortalecimiento de la democracia en nuestra región.