El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció por primera vez tras la detención de Nicolás Maduro en Venezuela, quien fue capturado junto a su esposa en una operación militar. Desde su residencia en Mar-A-Lago, Florida, Trump envió un contundente mensaje a Gustavo Petro.
La captura de Maduro reavivó las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y Colombia, recordando los choques verbales previos entre Trump y Petro. Estos desencuentros surgieron tras una acción del líder del Pacto Histórico en Nueva York, donde se dirigió a las Fuerzas Armadas estadounidenses. Como consecuencia, el gobierno estadounidense le retiró la visa y lo incluyó en la llamada Lista Clinton.
Luego de la caída del presidente venezolano, Petro declaró en una publicación que “no está preocupado en absoluto” y negó cualquier vínculo con el narcotráfico, en contraste con las acusaciones que pesaban sobre Maduro. “No tengo nada que esconder, como otros. Ni asesinatos, ni fosas comunes, ni 6.402 jóvenes asesinados en el gobierno que usted defiende”, afirmó Petro, defendiendo su compromiso con la democracia y la paz.
El presidente colombiano resaltó que no tenía conexiones con narcoterroristas y enfatizó que su trabajo es promover la equidad y la justicia. “En Nueva York, estaba protegido por la ley de la ONU y expresé lo que pienso. Ningún ejército debe obedecer órdenes de genocidio”, añadió.
Sin embargo, Trump refutó las declaraciones de Petro, advirtiendo: “Él tiene fábricas y molinos para producir droga; tiene que cuidar su trasero”, dejando entrever posibles repercusiones.








