Este lunes 29 de diciembre de 2025, el presidente Gustavo Petro anunció oficialmente un incremento del 23.5% en el salario mínimo vital, que se ajustará a $2.000.000 COP a partir del 1 de enero de 2026. Este aumento se produce en un contexto donde no se logró un acuerdo entre las centrales obreras, que proponían un incremento del 16%, y el sector empresarial, que abogaba por un 7.21%.

A pesar de las negociaciones adicionales concedidas durante 48 horas, las partes no lograron llegar a un consenso. Según la Ley 278 de 1996, el presidente tiene la autoridad para fijar el aumento del salario mínimo por decreto, y el plazo para hacerlo vence el 30 de diciembre de cada año. Este ajuste se considera crucial para garantizar una remuneración mínima que se adapte a las condiciones económicas del país.

Con el nuevo cálculo, el salario mínimo se desglosa de la siguiente manera: el salario base de 2025 era de $1.423.000 COP, y tras aplicar el 23.5% de incremento, se establece en $1′750.900 COP. Además, el auxilio de transporte, que en 2025 era de $200.000 COP, también se ajusta, alcanzando los $246.000 COP. En total, los trabajadores recibirán $2′000.000 COP, lo que incluye tanto el salario mínimo como el auxilio de transporte.

Este aumento busca no solo mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, sino también reflejar el costo de vida, incluyendo la inflación y el precio de la canasta familiar. Además, se considera el crecimiento económico y la productividad del país, elementos vitales para asegurar que el ajuste anual sea significativo y efectivo.

El gobierno enfatiza que es responsabilidad de los empleadores ajustar los salarios de acuerdo con esta nueva normativa, garantizando así que ningún trabajador reciba menos del salario mínimo establecido por decreto.

Este anuncio es parte de un esfuerzo más amplio para abordar las necesidades económicas de los trabajadores y asegurar una remuneración justa en un contexto de creciente inflación y desafíos económicos.