El presidente Gustavo Petro confirmó el aumento del salario mínimo para 2026, que será de $1.750.905 COP, marcando un ajuste del 23%. Este incremento, el más alto en la historia reciente, se da por decreto y no por consenso en la Comisión de Concertación, como ha sido la práctica en años anteriores. Además, el auxilio de transporte se establecerá en $249.095 COP, llevando el total del salario mínimo a $2.000.000 COP.

Este anuncio ha desatado un intenso debate entre empresarios, analistas económicos y abogados, quienes advierten que un aumento de esta magnitud podría elevar significativamente los costos fijos de las empresas, especialmente en sectores intensivos en mano de obra. 

Las reacciones del Sector Empresarial

– Camilo Cuervo, socio de Holland & Knight, calificó el incremento como «sustancialmente alto» en comparación con la inflación. La nueva base salarial quintuplica prácticamente la inflación actual, lo que podría desestabilizar el mercado laboral formal en Colombia.

Cuervo advirtió que sectores como la seguridad privada se encuentran en una situación crítica, con muchas empresas incapaces de cubrir la nómina de enero. Este ajuste podría trasladarse inmediatamente a tarifas, aumentando los costos de servicios esenciales como la vigilancia.

Impacto en la Economía

– El impacto se extenderá a empresas de consumo masivo, como restaurantes y comercios, donde los costos laborales pueden representar entre el 60% y 70% del total. Se estima que el aumento salarial podría traducirse en alzas de precios finales entre 15% y 20% en la economía formal.

– Según Cuervo, más del 80% de los trabajadores formales en Colombia gana el salario mínimo, lo que implica que los efectos del aumento se sentirán desde la primera semana de enero. Las empresas enfrentan dos opciones: elevar precios o reducir costos, lo que podría resultar en despidos y un aumento de la informalidad laboral.

Cuervo calificó la decisión como «populista», sugiriendo que generará «más problemas de los que pretende solucionar», presionando la inflación a corto plazo y afectando a los trabajadores, especialmente en sectores rurales y de baja productividad.